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sábado, 11 de enero de 2014

La Infanta imputada o La confusión intencionada del significado de la Monarquía




Abundan estos días los artículos sobre y, ante todo, contra la Infanta Doña Cristina y contra la Monarquía en España.

Desde que apareció el caso Noós como asunto colateral del asunto Palma Arena, un caso de corrupción política de mucha más envergadura que la empresa del consorte plebeyo de la Infanta, no han parado las filtraciones -sin duda intencionadas- para perjudicar la imagen de la institución monárquica española. Y resulta bastante lamentable la falta de seriedad de muchos periodistas en el asunto de la Infanta Doña Cristina. Sobre todo el debate nada objetivo sobre si se debe o no imputar a la Infanta en relación con las operaciones comerciales de su cónyuge parece haberse convertido en fuente inagotable para los sectores antimonárquicos -bastante minoritarios, pero con mucha capacidad de hacerse oír- para arremeter contra la institución monárquica que nada tiene que ver con los negocios de un particular y mero miembro político de la Familia Real.

En todo este debate se mezclan muchos conceptos. La Infanta Doña Cristina no es la Monarquía, sólo es una hija del Rey. En la Monarquía sólo existe un titular de la Corona: el Rey, mientras que al  Príncipe Heredero corresponde un lugar destacado y relevante, porque va a suceder al Rey cuando llegue el momento. En cambio, las hijas del Rey forman simplemente parte de la Familia Real, sin funciones constitucionales. La Monarquía es la forma de estado, y la Corona representa al estado. Las Infantas son personas privadas, y sólo actúan en nombre del Rey en representación de éste en actos de menor importancia, lo que es la única circunstancia cuando adquieren relevancia pública.
Por su parte, el Rey siempre ha cumplido con sus obligaciones constitucionales.

Lo triste del asunto Urdangarín es el interés político que algunos funcionarios de Justicia parecen tener cuando no hacen más que querer implicar a toda la Casa Real en un caso en el que se trata de negocios del consorte de la Infanta Doña Cristina que éste hizo aprovechándose de su posición privilegiada, incluso después de haber sido advertido por la Casa Real de no hacerlo. El error del Rey fue no haber parado en seco las operaciones comerciales de su yerno con algunos estamentos políticos, desarrollando un comportamiento nada ejemplar. Pero no olvidemos que Noós es un asunto colateral de Palma Arena y que las responsabilidades son de los políticos que adjudicaron contratos a Urdangarín sin respetar los procedimientos habituales. Al menos, este parece ser el caso, pero todo siguen siendo especulaciones mientras no se haya celebrado el juicio correspondiente y se haya dictado sentencia firme. Los medios de comunicación y algunas partes de la ciudadanía, sin embargo, ya parecen haber sentenciado no sólo al consorte de la Infanta, sino a la misma Infanta, al Rey y a la Monarquía sin diferenciar en absoluto entre estado, Corona y los diferentes asuntos judiciales.

Ahora que el juez ha decidido imputar a la Infanta Doña Cristina, nuestra valoración lógicamente es de respeto a la decisión judicial, si bien no podemos compartirla, pues estamos de acuerdo con la fiscalía, Hacienda, la Abogacía del Estado y las defensas de las partes de que no se puede imputar a nadie sólo con meros indicios y sin pruebas, y como dijo el fiscal, no se puede imputar a nadie por lo que es, sino por lo que ha hecho. El juez Castro dice que sólo quiere oír a la Infanta, pues si eso fuera verdad, la habría llamado en calidad de testigo y no como imputada.

Se ha dicho por activa y por pasiva que la ley es igual para todos. Nosotros como Asociación Monárquica Europea nos preguntamos: ¿Se habría investigado con tanto celo una situación similar si en lugar de tratarse de la Infanta Doña Cristina hubiera sido una ciudadana cualquiera? La ley en este caso parece más igual para unos que para otros. Si se demuestra con pruebas que la Infanta ha cometido algún delito, la Ley debe caer sobre ella con todo su peso, pero con pruebas irrefutables. De todos modos, tanto ella como su marido ya están condenados social y mediáticamente aunque salgan absueltos.

La Infanta en todo caso puede declarar como testigo, no como imputada, ya que las empresas fueron gestionadas por su marido y el socio de éste. Todo esto no tiene que ver ni con la Monarquía ni con el Rey, sino con los intereses de unos políticos corruptos que presumiblemente esperaron obtener prebendas muy particulares de estos negocios - o tal vez sólo querían decorarse con cierto glamour monárquico, quién sabe.
Aún más lamentable son filtraciones en toda la fase de instrucción y que la instrucción lleve ya casi 3 años sin que se haya llegado a celebrar ningún juicio. Como dijo muy acertadamente el Jefe de la Casa Real, esta prolongación inusitada de la fase de instrucción sin celebrar juicio es un martirio - y lo es no sólo para la Casa Real, sino para toda la sociedad. El juez parece prolongar aposta un procedimiento que debería ser bastante más corto. Pero la Justicia en España nunca se ha caracterizado por su rapidez y eficacia, mientras contrasta mucho con los sistemas judiciales de otros países donde no es normal que algunos jueces se hagan célebres por sus actos, caracterizados en algunos casos por unas tendencias políticas concretas. No es normal, desde nuestro punto de vista, cómo se ha desarrollado la instrucción, con continuas filtraciones, curiosamente siempre al mismo periódico. Filtraciones que casualmente tampoco se han investigado; ha habido reuniones del juez con la abogada de la acusación particular, grabadas y publicadas por un medio de comunicación que cuestionan seriamente la imparcialidad de la instrucción; publicación de correos electrónicos impresos en papel que nada aportaban al núcleo duro de las investigaciones, pero que servían para destruir la imagen de la Infanta y su entorno familiar y que el juez dio por buenos sin molestarse en investigar el soporte informático de los mismos, etc., etc.

En este tema, muchos periodistas, políticos, autodenominados expertos y ciudadanos en general, dan por sentado que hay presiones para que la Infanta salga indemne, pero todos dan también por sentado que no hay esas mismas presiones en sentido contrario y dan por buena esa “curiosa” instrucción del caso. Aceptan y aplauden entusiasmados al juez, que parece tener tan claro el papel de la Infanta, que necesita más de 200 folios para intentar justificar su postura, aplauden que la imputación solo esté sustentada por la opinión subjetiva del juez, el sindicato ultraderechista Manos Limpias, cuyas caras visibles son Miguel Bernard, ex líder del desaparecido Frente Nacional e imputado por coacción y estafa como recoge hoy ABC; la abogada del mismo sindicato, Virginia López, que fue pillada de copas con el juez Castro, y el mismo medio de comunicación beneficiado con las filtraciones y cuyos titulares de prensa sobre el caso están más cerca del sensacionalismo que de la información.

En cambio, se critica muy duramente, se ven tejemanejes y presiones tras la decisión del fiscal del caso, de la Fiscalía General del Estado, de la Abogacía del Estado y de Hacienda al rechazar la imputación. Se da más credibilidad a un juez que hasta ahora sólo se ha movido entre indicios y suposiciones, a un ultraderechista imputado por estafa y a su abogada y a un medio supuestamente independiente que a organismos e instituciones como los mencionados.

Lo más llamativo es la falta de criterio al tratar los diferentes asuntos y el aparente desconocimiento del funcionamiento y la composición de muchas instituciones. Monarquía significa "gobierno de uno", lo que aplicado a los tiempos presentes se podría traducir con "reinado de uno". Es decir, la Monarquía no la representa una multitud (toda una Familia Real), sino el Rey y nadie más que el Rey.

La ventaja de la Monarquía es que la familia del Rey puede asumir la representación de éste si así lo decide, pero eso no cambia nada respecto de la titularidad de la Corona, que corresponde a UNO, no a todos. La Reina y las hijas del Rey forman parte de la cara visible de la Monarquía, pero ellas no son la Monarquía. Los consortes de las infantas ni siquiera son representantes auténticos de la Familia Real, son anexos irrelevantes de la Familia Real sin llegar a ser realeza.

Vimos muy bien cuál es el diferente trato que recibe el Rey como titular de la Corona y jefe de estado y cuál es el trato que recibe el Príncipe Heredero. Cuando el Rey no pudo asistir a la Cumbre Iberoamericana se dijo claramente que el Príncipe no podía sustituir al Rey como jefe de estado. Entre otras razones el problema reside en que no hay Ley Orgánica que regula el funcionamiento de la institución monárquica, y al ser el Rey el único representante legítimo de la Monarquía Española (= del estado), sus funciones no pasan automáticamente a otros miembros de la Familia Real, ni siquiera al Príncipe Heredero. De hecho, vimos que Don Felipe representó al Rey en la Cumbre Iberoamricana, pero sólo en algunos actos, no como jefe de estado, mientras tuvo que complementar su viaje con otros actos representativos de tipo cultural o económico. Por lo tanto, si ni siquiera el Príncipe puede asumir las funciones del Rey, menos aún lo pueden hacer las Infantas, por mucho que estén en la línea de sucesión (lo que de por sí no significa más que un más hipotético que efectivo derecho a suceder al Rey si faltasen todos los sucesores intermedios. Consecuentemente, no se puede confundir la Monarquía con la Infanta Doña Cristina. La Monarquía es el estado y al estado lo representa el Rey como jefe del estado.

Por consiguiente, los negocios del consorte de la Infanta los hizo un particular que hizo mal uso de su posición privilegiada y de los contactos que esta posición le permitía establecer gracias a su matrimonio con una hija del Rey. Los negocios no los hizo el Rey (la Corona) ni la Monarquía (el estado).

Y sin venir a cuento, se especula constantemente sobre una eventual abdicación del Rey, que evidentemente se quiere poner en relación con el asunto Urdangarín, como si se estuviera deseando desestabilizar a la Monarquía para echarle toda la culpa de todos los males que sufre España, cuando estos males son responsabilidad única y exclusiva de la clase política gobernante y que en nada cambiarían si se acabase con la Monarquía, que es la única garantía de mantener la unidad nacional, la estabilidad política y el prestigio internacional que la clase política ha ido arruinando legislatura tras legislatura.

Por más que algún político y periodista se emocione o se frote las manos pensando en la abdicación del Rey o la caída de la Monarquía, ésta seguirá, porque la opción republicana tiene una historia muy negra por más que ahora esté de moda manipular aquel período histórico para pintarlo de rosa, pero que en realidad tuvo mucho de terrorífico y poco de democrático y que nos llevó a una guerra civil y a una dictadura. Si el Rey aguantó en la Transición entre la extrema derecha, la extrema izquierda y la crisis económica, hoy hará lo mismo y mejor, porque cuenta con el Príncipe, un hombre muy preparado, mientras nuestra clase política oscila entre la mediocridad, la falta de sentido de Estado y la estulticia.


¡Larga vida al Rey!


Fuente: Monarquía Europea
 

jueves, 26 de septiembre de 2013

Elecciones en Alemania: Entre la ingobernabilidad y el sopor

Ángela la Grande: Cuando menos se lo espera puede que llega su fin
El pasado domingo se celebraron las décimo octavas elecciones generales en Alemania. Ganó por mayoría simple la Unión Demócrata Cristiana junto a la Unión Social Cristiana de Baviera, pero se quedó a sólo 4 escaños de la mayoría absoluta. Los socialistas (o socialdemócratas, lo que en el fondo viene a ser lo mismo) apenas aumentaron en porcentaje (2,7%), sobre todo por su candidato a canciller, Peer Steinbrück, que ni contaba realmente con la simpatía de sus camaradas de partido ni se mostró demasiado hábil durante la campaña. Los Verdes, a los que uno de los líderes regionales de los liberales del FDP vaticinó en un debate previo a las elecciones que pronto ellos también tendrán que temer no alcanzar la barrera del 5% de los votos, bajaron al 8,3%, castigados sobre todo por su campaña marcada por querer aumentar los impuestos a mansalva, imponer unas 20 prohibiciones (como la de comer carne un día a la semana) y por haber protagonizado dos de sus máximos representantes y su candidato Trittin, hace 30 años, posicionamientos a favor de la legalización de la pedofilia con consentimiento de los niños, un debate ya superado hace tiempo, pero que se ha reavivado por las sospechas que cayeron hace unos meses sobre el eurodiputado verde Cohn-Bendit en esta materia; sin duda les costó dos puntos en estas elecciones. Los comunistas del antiguo partido comunista SED de Alemania Oriental, hoy denominado La Izquierda, perdieron aún más que los Verdes, pero sacaron 1 escaño más que aquellos y se pavonean ahora de ser "la tercera fuerza política en la Dieta Federal". 

Alternativa por Alemania: El cambio que necesita Alemania
La sorpresa dio el nuevo partido de orientación conservador-liberal Alternativa por Alemania (AfD), liderado por el catedrático de economía Bernd Lucke. Aunque en vísperas de las elecciones se les daba entre un 3 y un 8% de los votos, con un 4,7% de los votos se quedó a sólo 0,3% de poder entrar en la cámara baja. El nuevo partido ha tenido que lidiar con una campaña de difamación lanzada por los otros partidos, que siempre intentan descalificar cualquier alternativa conservadora como de ultraderecha populista. Pero en realidad, la campaña de la AfD ha sido un ejemplo de claridad, nada populista y no enfocada sólo en un tema, como dicen y repiten los periodistas, aunque sí en un tema central como la crisis del Euro y las posibles soluciones que prononen: salida del Euro de los países del sur de Europa para que puedan ajustar sus economías con monedas nacionales, un Euro para los países del centro y del norte de la UE, pero incluso la posibilidad de una salida ordenada del Euro si se demuestra que no es viable ni para Alemania. Pero no se trata de salir del Euro sin más, como quiere dar a entender el gabinete de la señora Merkel.

Después de la euforia inicial de los unionistas de CDU y CSU y el aparente parálisis de los tres partidos de la izquierda al ver que no sólo han perdido o no crecido lo sificiente, sino que sólo formarían mayoría absoluta los tres juntos, ahora resulta que va a ser muy complicado que Merkel encuentre un socio de coalición al haber perdido los liberales su representación parlamentaria.

Liberales: Incapaces de renovar, víctimas de su propia idiotez
Resulta que los liberales del FDP, que en 2009 alcanzaron un resultado histórico del 14,6% tras cuatro años de Gran Coalición entre CDU, CSU y SPD, sólo llegaron al 4,8% y se quedaron fuera de la Dieta Federal. La culpa es casi enteramente de ellos, porque no supieron defender su programa electoral de 2009, que traicionaron en las mismas negociaciones para formar gobierno con Merkel, y tampoco supueron sacar rédito de una gestión de gobierno que los votantes en general consideran que ha sido muy positiva. Lo mismo que ocurrió al SPD en 2009, cuando bajó al 23% y consiguió el peor resultado desde 1949.

Los socialistas (socialdemócratas) ya dicen internamente que no quieren volver a una gran coalición para que les cruja de nuevo Merkel y acaben peor que nunca en las próximas elecciones. Otra alternativa barajada en círculos de la Unión es una colaición con los Verdes, pero ellos están divididos entre los que rechazan totalmente entrar en el gobierno de Merkel, visto el triste destino de sus antecesores SPD y FDP, y los que sí están a favor de una alianza conservadora y verde.

Verdes: Trittin, entre la chulería y un pasado de ideas estrambóticas
Lo que tampoco es una idea efímera es una colaición entre SPD, Verdes y comunistas, ya que entre los tres no sólo tienen la mayoría absoluta, sino también tienen muchas más coincidencias programáticas e ideológicas que con la CDU-CSU. Además, la CSU bávara ya manifestó que rechaza cualquier acuerdo con los verdes.

La coalición de izquierdas tiene bastante atractivo para los tres partidos perdedores de la izquierda. Verdes y comunistas saben perfectamente que sus días están contados. El ecologismo de los Verdes hace mucho que ha dejado un tema central de su política, el medio ambiente y la protección de los animales y de la naturaleza ya se quedaron en el camino durante el gobierno rojiverde de Gerhard Schröder, y muchas de la scosas que defienden ahora no las pusieron en práctica entonces, de modo que su credibilidad es escasa. Además, tanto Verdes como comunistas han tenido que comprobar en varias elecciones regionales recientes que su potencial de votantes jóvenes había ido a parar a los Piratas, que entraron con un 7-8% en cuatro parlamentos regionales, pero que en estas elecciones generales fracasaron con un 2,2% de los votos porque sus dirigentes y todo su partido han dado muestras de caos, falta de definición, incapacidad de posicionarse ante problemas candentes y una campaña electoral bajo mínimos, entre otras porque la prensa, que en su día les daba bastante bombo, ahora pasó de ellos.

Piratas: Una burbuja de jabón dura lo que dura
Por lo tanto, la alternativa de formar gobierno bajo un canciller socialista del SPD sería la (posiblemente última) oportunidad para poder gobernar y convencer a los ciudadanos )a base de imposiciones y ehchos consumados) de las bondades de sus programas de gobierno: subidas de impuestos, prohibiciones, más inmigración, más gastos sociales, más subsidios, más endeudamiento. 

Lo que es menos seguro es que tal gobierno de izquierdas dure cuatro años. Sobre todo los comunistas de Die Linke (La Izquierda), el mismo partido que bajo el nombre de SED gestionaba la dictadira comunista en la extinta RDA, tienen ganas de gobernar, algo que ya hacen o han hecho en los estados federados del este junto al SPD. Y ante el panorama de los Verdes de acabar aplastados por Merkel si entran en coalición con ella, así como él del SPD de acabar igual si aceptan una gran coalición, la probabilidad de un gobierno tripartito que acabe con Merkel como canciller es bastante alta.
Wagenknecht: Comunistas de salón ansían el poder

¿Cuál será el resultado de un gobierno tripartito? Seguramente el caos, tanto para Alemania como la Unión Europea, pero supondría un cambio radical que dinamizaría la estancada Unión Europea y el letargo político en Alemania. No hay bien que por mal no venga.

A Merkel le quedaría ser la sucesora de Barroso al frente de la Comisión Europea, puesto que anhela sin duda desde hace algún tiempo. Su manera de gobernar la Unión Europea chocaría con, sin duda, con muchos gobiernos, incluido el gobierno de izquierdas en Alemania, lo que tal vez sea el principio de un cambio vertiginoso, pero muy interesante.


Steinbrück, ¿canciller por accidente?

Resultado nacional

Resultado provisional de las Elecciones Generales en Alemania

Descripción Votos a candidadtos directos Votos a listas de partidos
Número % Dif. resp.  2009 en % Número % Dif. resp.  2009 en %
Con derecho a voto 61.903.903 - - 61.903.903 - -
Votantes 44.289.652 71,5 0,8 44.289.652 71,5 0,8
Nulos 688.428 1,6 -0,2 587.178 1,3 -0,1
Válidos 43.601.224 98,4 0,2 43.702.474 98,7 0,1
CDU Cristiano-demócratas 16.225.769 37,2 5,2 14.913.921 34,1 6,9
SPD Socialistas 12.835.933 29,4 1,5 11.247.283 25,7 2,7
FDP Liberales 1.028.322 2,4 -7,1 2.082.305 4,8 -9,8
DIE LINKE Comunistas SED 3.583.050 8,2 -2,9 3.752.577 8,6 -3,3
GRÜNE Verdes 3.177.269 7,3 -1,9 3.690.314 8,4 -2,3
CSU Cristianosociales bávaros 3.543.733 8,1 0,7 3.243.335 7,4 0,9
PIRATAS 962.946 2,2 2,1 958.507 2,2 0,2
NPD Nacional-demócratas 634.842 1,5 -0,3 560.660 1,3 -0,2
Tierschutzpartei Protectores de Animales 4.415 0,0 -0,0 140.251 0,3 -0,2
REP Republicanos 27.279 0,1 -0,0 91.660 0,2 -0,2
ÖDP Ecologistas democráticos 128.158 0,3 0,0 127.085 0,3 -0,0
FAMILIA 4.476 0,0 -0,0 7.451 0,0 -0,3
Bündnis 21/RRP 5.335 0,0 -0,1 8.851 0,0 -0,2
RENTNER Pensionistas 919 0,0 0,0 25.190 0,1 -0,1
BP Partido de Baviera 28.336 0,1 -0,0 57.285 0,1 0,0
PBC Cristianos fieles a la Biblia 2.070 0,0 -0,0 18.529 0,0 -0,1
BüSo Solidaridad Ciudadana 18.039 0,0 -0,0 13.131 0,0 -0,1
LOS VIOLETAS 2.500 0,0 -0,0 8.248 0,0 -0,1
MLPD Marxistas-Leninistas 12.986 0,0 -0,0 25.336 0,1 -0,0
Volksabstimmung Referéndum 1.748 0,0 -0,0 28.667 0,1 0,0
PSG - - - 4.840 0,0 0,0
AfD ALternativa por Alemania 809.817 1,9 1,9 2.052.372 4,7 4,7
BIG Unión Innovación y Justicia (inmigrantes nacionalizados) 2.678 0,0 0,0 17.965 0,0 0,0
pro Deutschland 4.818 0,0 0,0 74.311 0,2 0,2
DIE RECHTE La Derecha - - - 2.288 0,0 0,0
DIE FRAUEN Las Mujeres - - - 12.522 0,0 0,0
FREIE WÄHLER Electores Libres 431.409 1,0 1,0 422.857 1,0 1,0
Nichtwähler Abstencionistas - - - 11.349 0,0 0,0
PARTEI DER VERNUNFT Partido de la Razón 3.881 0,0 0,0 25.027 0,1 0,1
Die PARTEI El Partido 39.258 0,1 0,1 78.357 0,2 0,2
B 619 0,0 0,0 - - -
BGD 1.431 0,0 0,0 - - -
DKP Partido Comunista Alemán 1.705 0,0 0,0 - - -
NEIN! ¡NO! 291 0,0 0,0 - - -
Otros 77.192 0,2 -0,2 - - -



Reparto de escaños
Reparto de escaños: ganancias y pérdidas




martes, 10 de septiembre de 2013

Madrid 2020 ha dejado a la vista de todo el mundo que es urgente una renovación de la política

El fracaso de la tercera candidatura olímpica de Madrid es una muestra más de lo mal que se gestiona España. No por mucho insistir mejora la percepción en el exterior de cómo se gobierna en España. 

Los responsables de Madrid 2020 no sólo apostaron por una candidatura de bajo coste en la absurda creencia de que el Comité Olímpico Internacional valoraría ante todo que no se iba a gastar dinero en los Juegos Olímpicos por razones de la crisis económica, que no afecta a todos los países del mundo y no es tan profunda en todos los países con crisis económica como en España, sino además parece haber confiado en que tendrían en cuenta las dos candidaturas anteriores y las obras ya iniciadas y/o terminadas para una futura sede olímpica. Craso error.

No sólo ganó la propuesta más vanguardista de Tokio (sólo hay que comparar el estadio olímpico proyectado con el plan de reciclaje del abandonado estadio de La Peineta de Madrid), sino también la desventaja de Madrid frente a ciudades junto al mar, sólo superable con instalaciones acuáticas deslumbrantes, algo que en Madrid es problemático al disponer sólo de un río de escaso caudal. Además, el haber propuesto tres subsedes en la costa supone una dispersión de la actividad olímpica que no se daría en Estambul ni se dará en Tokio, donde todas las instalaciones olímpicas se situarán en un radio estrecho alrededor de la bahía de la ciudad. Por lo tanto, la propuesta de Madrid tendría que haber sido un proyecto urbanístico y de infraestructuras acuáticas de mucha inversión, algo que por ahora España no es capaz de financiar.

En algunos medios se habla ahora de la injusticia del COI. Pero la injusticia es que Madrid tenga la alcaldesa que tiene y el Comité Olímpico español un presidente como el que tiene. Una candidatura de bajo coste para hacer creer a la gente que no costaría nada no es lo que espera el COI de las ciudades candidatas. 

Puede parecer injusto que ni a la tercera Madrid logró ganar, pero como dice el proverbio: Dime de qué presumes y te diré de lo que careces.

Un problema es que en España la formación profesional deja bastante que desear, una carencia que también afecta a las universidades, muchas veces meros centros de "dictar" contenidos académicos de poca relación con la realidad. Y allí donde se forman buenos profesionales, al final sólo se exportan profesionales bien preparados a otros países al no ofrecer España posibilidades de encontrar trabajo remunerado adecuadamente. Por otro lado sólo parecen llegar a los más altos puestos los menos preparados, los más corruptos, los más enchufados. Ya lo pudimos comprobar en la rueda de prensa del viernes en Buenos Aires, con bochornosas intervenciones e incoherencias de la alcaldesa de Madrid y el presidente del Comité Olímpico Español, ninguno de los dos con conocimientos básicos de inglés ni siquiera para entender lo que se preguntaba. Y lo peor de todo fue la intervención de los citados personajes en la presentación oficial, que -como ya comentó S.A.R. la Infanta Doña Pilar- es puro teatro, porque todo el pescado ya estaba vendido, una presentación que no pudo salvar ni siquiera S.A.R. el Príncipe Don Felipe. 

Está claro que el funcionamiento tradicional del sistema de partidos es obsoleto. No sólo hace falta un régimen interno de elecciones primarias y limitación de mandatos, sino también los mismos afiliados tienen que tener claro a quien elegir para ser candidatos. Los partidos tienen que preparar a sus bases y a sus dirigentes para que sean capaces de asumir cargos y elegir a sus candidatos y dirigentes siguiendo criterios de suficiente nivel cultural y profesional para una futura gestión de las instituciones en caso de ser elegidos. 

Madrid 2020 ha dejado a la vista de todo el mundo que es urgente una renovación de la política y que se deje paso a personas que no vean la política como prebenda vitalicia, sino como servicio a la comunidad y como reto para que España pueda estar a la altura de otros países. Crear crisis artificiales con otros países por disputas trasnochadas nacidas hace varios siglos o plantear independencias de regiones sin base histórica alguna no es el camino más adecuado para ganarse la estima y admiración de otros países. Sólo son una muestra más de falta de visión y de grandeza.

martes, 15 de enero de 2013

Iberia: Metamorfosis kafkiana



Iberia Líneas Aéreas de España, es una compañía condenada a desaparecer. Lo que era antaño una gran compañía a la altura de otras como Lufthansa, Air France o British Airways, ahora se está convirtiendo en una compañía periférica y marginal que renuncia a los grandes trayectos, perfectamente rentables por su cuota de ocupación, dejando España en una situación lamentable al desaparecer conexiones directas con grandes capitales europeas o iberoamericanas.

La fusión perpetrada por el anterior gobierno socialista, aunque auspiciada ya en tiempos de Aznar (tanto monta, monta tanto), que entrega a Iberia a British Airways, mucho mayor en tamaño, que, por tanto, está aplicando una política que supondrá la absorción de Iberia y su desaparición como compañía independiente y de renombre.

El caso más reciente de supresión de trayecto es él de Berlín, capital de Alemania y, como tal, punto neurálgico de la política europea. Iberia operaba la única conexión directa con el aeropuerto de Berlín-Tegel, con tres vuelos diarios casi siempre con lleno total e insuficientes para atender la gran demanda de vuelos a Berlín, una ciudad que está de moda y en la que residen miles de españoles y a la que viajan otros miles de forma constante.

Iberia deja de operar un trayecto que ofrecía desde la caída del muro, prácticamente 22 años, pero no sólo eso: La única compañía que sigue ofreciendo vuelos directos desde Madrid es Easyjet, con la diferencia de que vuela al antiguo aeropuerto Schönefeld, en la antigua zona comunista en las afueras de Berlín, entre muchos pilotos también llamada "pista rusa", al lado del cual se levanta el mayor desastre aeroportuario de Alemania, el ¿futuro? aeropuerto internacional de Berlín-Brandemburgo, sumido en un caos de retrasos y ausencia de toda planificación, todo ello responsabilidad de dos gobiernos socialistas, el berlínés liderado por el nefasto alcalde Wowereit y el brandemburguense liderado por Platzeck, cada cual más inepto que el otro.

Parece que la mala gestión, la ausencia de planificación y el provincianismo no son sólo características de los gobernantes españoles. El caso de Iberia es sólo un ejemplo más de falta de visión, ausencia de grandeza y la incapacidad de gestionar empresas y servicios públicos con eficacia y vocación de servicio.

Iberia llama al desastre "Plan de Transformación". ¿Transformación en qué? ¿No será, tal vez, una especie de metamorfosis kafkiana para convertir a un gran cisne en un escarabajo inmundo? Kafkiana es toda la política española, y no sólo la española, más bien toda la política europea. Se fusionan compañías para hacerlas desaparecer y convertirlas en otra cosa, en monstruos abtractos, sin historia, sin personalidad, sin calidad, en entes inabarcables, inhumanos, impersonales, masificados, a la vez que con ellas desaparece la diversidad de la oferta; compañías que acaban siendo semimonopolios, sin competidores reales, lo que es una causa más de la mala gestión y del servicio de baja calidad al faltar por completo la competencia. 

Las empresas convertidas en macroentes globalizados son reflejo de una Europa que engulle a los estados y los somete a su dictado, al dictado de burócratas ajenos a la realidad social y económica, incapaces de pensar como hombres de estado, en una cultura enajenada y manipulada carente de una base sólida de valores morales, culturales y sociales y de una conciencia histórica. El orgullo de los pueblos era el principal factor competitivo que hacía progresar a las naciones y las economías nacionales, un orgullo que implicaba el conocimiento de la propia historia, aunque si tal orgullo se pervertía acababa en guerras, que sólo supusieron retrocesos en el desarrollo.

Hoy estas guerras se hacen en el plano económico, siendo la economía -al parecer- el único motor de la política europea y mundial, sólo que éste carece de orgullo al faltar todas las demás bases. Lo que antes funcionaba durante décadas, si no siglos, ahora de repente no funciona, en contra de toda lógica (al haber más movilidad, más poder adquisitivo, más tiempo libre, más intercambio, más demanda). Y quizá el problema resida justo en esa globalización y el deterioro del nivel moral, cultural y social en medio de la creciente enajenación de las sociedades europeas.

La metamorfosis europea es un esperpento decimonónico elevado al cubo. Está claro que este no es el camino. Nuestro mundo no debe ser cada vez más kafkiano, gobernado por escarabajos.

martes, 25 de diciembre de 2012

La perversión del lenguaje en una sociedad en crisis de valores


Cada año llama más la atención la cobardía manifiesta de la sociedad occidental a la hora de usar denominaciones tradicionales con ocasión de las diversas fiestas cristianas.

Todo ello es obra de una izquierda subversiva que ha tomado el control de la comunicación desde los años setenta del siglo pasado como consecuencia paulatina de una acción juvenil rebelde liderada por comunistas fracasados reconvertidos a ecologistas y progres, pero anclados en un mundo de colores rojizos y de fantasía.

Sobre todo el color rojo de la revolución bolchevique o maoísta (muchos de aquellos progres alardean de haber sido maoístas o, lo que es aún más significativo, seguidores de Ho Chi Minh, lógicamente sin tener que vivir las bondades de aquellos regímenes, mientras vivían con las comodidades de sus familias aburguesadas) es muy descriptivo de la decadencia de los valores vivida en los años setenta, que no en vano decora hasta el día de hoy los burdeles de las carreteras y de otros lares.

Bajo el pretexto de la igualdad, un concepto igualmente pervertido y como tal incompatible con una sociedad liberal, esa izquierda ecologista y progre ha ido imponiendo un lenguaje que ha puesto patas arriba a la percepción conceptual de muchos aspectos de la vida moderna por parte de la ciudadanía en general y la conservadora en particular. Precisamente esta última, organizada en partidos presuntamente conservadores y/o cristianodemócratas, ha sucumbido ante las embestidas de la izquierda progre y ecologista para acabar adoptando el mismo lenguaje cobarde y pervertido con tal de no parecer rancios y trasnochados, adoptando actitudes de la caverna bolchevique, también llamada socialista o, lo que es peor, socialdemócrata.

Así celebramos hoy una fiesta netamente cristiana, por su origen y su significado, convertida en una gran operación comercial y despojada de sus connotaciones principales. Por añadidura, esta fiesta cristiana es molesta para una población no cristiana, defensora fanática de otra religión excluyente y violenta basada, para más inri, en el mismo Dios de los cristianos y de los judíos, pero diferente al fin y al cabo, ya que en ella no cuenta la palabra de Dios, sino la de un autoproclamado profeta único y último, pederasta y polígamo, político astuto, extremista y sanguinario. Es molesta porque así nos lo cuenta la izquierda progre y ecologista, y porque ésta así se lo asegura a esa población extraña a nuestras costumbres, nuestra sociedad, nuestra historia.

No sólo vivimos una americanización anglófona galopante, es más: los mismos anglófonos han convertido las Navidades en simples "vacaciones", aunque existe alguna confusión respecto al significado verdadero de "holiday", día santo. En cuaklquier caso, la acepción de "holiday" es la de "día vacacional" más que día santo, y ello es congruente con la tendencia general de eliminar todo simbolismo cristiano de la fiesta de la natividad de Nuestro Señor Jesu Cristo.

La misma Iglesia Católica Apostólica y Romana ha contribuido últimamente a cuestionarse a sus propios fundamentos. No sólo que Su Santidad el Papa, al parecer, ha puesto en entredicho que en el portal de Belén hubiera mulas y ovejas, la cosa va más allá: la indefinición del género de Dios, que hasta ahora siempre se percibía como hombre. En Alemania ha surgido, como no, un gran debate sobre el sexo de Dios, que según la izquierda progre y ecologista es como él de los ángeles: no tiene sexo. Ello va, claro está, en línea con la igualdad igualitaria [que no igualdad de oportunidades] entre sexos, y como Dios se supone es el origen de todas las cosas, no puede tener sexo. Pero lo que no queda claro, entonces, es cómo la Vírgen María pudo ser fecundada por Dios [a través del Espíritu santo] y cómo su hijo pudo ser engendrado hombre si a Dios tendría que haberle faltado toda cromosoma definitoria del sexo del feto. Ahora sólo falta que Dios nos aparezca como Drag Diosa sobre plataformas y con una boa de colores arco iris al cuello. Hoy en día los valores éticos se han convertido en valores bursátiles en caída libre.

No cabe duda: Vivimos una época que toca a su fin. Los Mayas, ridiculizados con su "profecía" matemática y astronómica, seguramente tenían razón al predecir que cada 5.125 años toca un cambio de época que supone una nueva conciencia cósmica y una transición espiritual hacia la nueva civilización. Que eso no pasará de un día a otro es evidente. Pero que hemos llegado a un fin de época perfectamente  perceptible, también por el lenguaje que se nos impone y por la situación en la que se encuentra la mayor parte del mundo, especialmente el occidental.

¿Habrá nuevos valores, nuevas tradiciones, una nueva sociedad? Pronto lo sabremos, supongo.



sábado, 13 de octubre de 2012

La Hispanidad, bajo mínimos


La Monarquía necesita ya un cambio generacional
La fiesta nacional del Reino de España, que también lo es en algunos, aunque cada vez menos, de los países que antaño eran colonias españolas, está bajo mínimos, y no sólo por razones presupuestarias.

El día de ayer estuvo marcado por una manifestación -que difícilmente se puede llamar multitudinaria- en la Plaza de Cataluña de Barcelona, en la antigua provincia aragonesa del Condado de Barcelona, en contra de la independencia que persigue el actual gobierno nacionalista-conservador de Cataluña bajo la presidencia de Artur(o) Mas, quien continúa por la senda ya marcada y preparada por el anterior gobierno tripartito formado por PSC, ERC e IU-ICV.

El desfile en Madrid se había limitado casi sólo a las tropas. Tampoco tiene sentido gastar mucho dinero en desfiles militares, tal como están las cosas. Y la situación en Cataluña y las Vascongadas no invita, precisamente, a festejar nada. Incluso se rumorea que S.M. el Rey reprochara al primer ministro Rajoy la incorrección política del ministro Wert, quien había pedido "españolizar" Cataluña, aunque todos entendemos qué quería decir con ello (no lo que interpretan la izquierda feroz y el bando separatista catalán), aunque la Casa de S.M. el Rey ha desmentido que fuera eso lo que dijera el Rey a Rajoy.

Quizás haya sido una de las celebraciones de la fiesta nacional más pobres de todos los tiempos. Sólo se recuerdan desfiles mínimos de los tiempos de Felipe González, cuyo partido no era ni es partidario de enfatizar la españolidad de España. 

España se parece cada vez más a la del desastre de 1898, cuando se perdieron las últimas colonias -a excepción del protectorado de Marruecos, del Sáhara Español y de Guinea Española. También entonces el desastre del país se debía a la ineptitud de los políticos de turno, y cuando ésta se lleva al extremo, siempre acaba en pérdida de territorios. Sólo queda por saber cuándo se producirá el desastre. Diría que en el 2014 o 2016, ya que, según Artur(o) Mas, el referendum lo quiere convocar en cuatro años.

Arturo Mas: ¿Revista fúnebre?
La manifestación contra la independencia en Barcelona registró una asistencia bastante escasa. Todo indica que la causa española está perdida en Cataluña. Ya no quedan fuerzas y sólo cabe adaptarse a los hechos consumados o emigrar de Cataluña.

Los políticos españoles llevan treinta años saboteando todo lo que suene a España. Los resultados son palpables. Hispanidad, bajo mínimos.