lunes, 7 de abril de 2008

Alta Traición: Z traiciona Ceuta y Melilla


Este es un golpe fuerte. Z ya dejó vislumbrar con anterioridad a las elecciones generales que estaba dispuesto a negociar con Marruecos la cosoberanía de Ceuta y Melilla. Que esta legislatura va a ser crucial para el futuro de España estaba clarísimo, y este es un nuevo paso hacia la destrucción de la unidad nacional, el desmembramiento de una nación fuerte e importante para reducirla a reinos de taifas de nacionalista enloquecidos y complaciendo al enemigo. Parece que Z quiere hacer cosas grandes, pero sólo serán grandes destrozos.

Esta nueva "hoja de ruta" (es como para alucinar, parece que Z está maravillado por la famosa hoja de ruta de Palestina y quiere tener hojas de ruta varias para destruir España) debe ser, además, inconstitucional, pues tocar la unidad nacional es contrario a lo que establece la Constitución de 1978. El gobierno no es quien para ceder la soberanía nacional a terceros países, más aún teniendo en cuenta que Ceuta y Melilla no son ni habían sido nunca parte de Marruecos.

Desde 1497, cuando fue conquistada por los Reyes Católicos, Melilla forma parte de España, mientras que Ceuta se incorporó a la Corona en 1580, quinientos años, pues, de soberanía española. Las dos ciudades autónomas recogen el legado de los pueblos que la habitaron y han dejado allí su impronta. En el siglo III a.C, comerciantes cartaginenses aprovecharon la situación privilegiada de Melilla, inmersa en las rutas comerciales, con uno de los mejores puentes de Occidente. La ciudad fue conquistada por deseo de los Reyes Católicos el 17 de septiembre de 1497, siglos antes de la formación del Reino de Marruecos. Fenicios, griegos, cartagineses, romanos, vándalos, visigodos, bizantinos, musulmanes y portugueses, desfilaron por la ciudad de Ceuta, como lo prueban las “Cántigas de Santa María” de Alfonso X el Sabio. Tras la soberanía portuguesa, que coincide con la muerte del Rey Sebastián, Ceuta se incorpora a la monarquía hispánica (1580). En 1640 Ceuta no sigue a Portugal en su secesión y prefiere mantenerse bajo la soberanía de Felipe IV, aunque decide mantener las armas de Portugal en su escudo y en su bandera.

Las estupideces que Z manifestó en su discursito ante la OTAN (pedir que la OTAN dependa de la ONU - la verdad, esto es muy fuerte y explica su aislamiento durante la reunión) son de órdago y constituyen una muestra más de su más absoluta falta de conocimiento de la historia, de la realidad geopolítica y del ordenamiento jurídico. No parece escuchar ni a los ciudadanos, y que concediera a SS.MM. los Reyes de España el viaje oficial (que Aznar no fue capaz de organizar en 1997 con motivo del Quinto Centenario de la españolidad de Melilla), más que una reafirmación de la españolidad de las dos ciudades españolas fue un viaje de despedida, y así me pareció al ver las imágenes.

Nos esperan tiempos duros y estamos en manos de un paleto alucinado que no parece estar en sus cabales, apoyado por una camarilla que parece componerse de lacayos del enemigo. "Expaña" no fue un desliz ortográfico, es todo un programa político-ideológico.

Que Dios nos coja confesados.

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