miércoles, 18 de junio de 2008

La política del avestruz

Desde que Z está en el gobierno, la política del p$o€ ha sido la del avestruz y la de los trileros. Desde antes de las elecciones de 2004 estaba claro que la bonanza económica en España se debía en su mayor parte al boom inmobiliario, pues no faltaban los informes de los expertos en la materia que avisaban del riesgo que entrañaba la actividad constructora desmesurada y sus consecuencias previsibles para el futuro de la economía española. El volumen de casas nuevas no se correspondía con la población de España y superaba con creces la de otros países europeos mucho más poblados. Durante años, la cantidad de nuevas viviendas superaba la de Alemania, Francia y Bélgica juntos (países que suman una población de aproximadamente 150 millones, más del triple de la de España. Por añadidura, los ingresos medios de los españoles han sido siempre mucho más bajos que en el resto de los países industrializados.

Aunque una parte importante de las viviendas nuevas corresponde a las zonas costeras y está destinada a usos vacacionales, recientemente el excedente se ha cifrado en unas dos millones de viviendas. Muchas de las viviendas se vendían por la especulación con los precios, que en muchos casos suponía una duplicación o triplicación del precio de reventa de pisos recién terminados.

P
or otra parte, la industria manufacturera ha experimentado una relocalización, como por ejemplo la industria textil y de zapatos, que en su mayor parte se ha trasladado a Asia y a países del este de Europa.


E
s precisamente el fenómeno de la desaparición de una parte importante del tejido industrial que dificulta la superación de la caída del sector de la construcción, ya que por falta de producción de artículos de consumo España carece de oportunidades de recolocación de mano de obra en otros sectores que no tienen que ver con la construcción.


E
l gobierno de Z estaba avisado ya en 2004 de que iba a haber problemas serios. Pero es más cómodo dormirse en los laureles de los ocho años de gobierno del PP que estuvieron marcados por un elevado nivel de eficacia y propiciaron que la bonanza perdurara cuatro años más.


P
ero toda política económica tiene que regirse por las previsiones de lo que puede venir. Deben tomarse medidas a tiempo para contrarrestar efectos negativos resultantes de la saturación de un sector clave como la construcción, que a su vez supone una caída de la venta de productos que complementan la construcción de viviendas, pues si baja la demanda de casas, también baja la demanda de electrodomésticos, instalaciones, productos de decoración interior, etc.


Z
y camaradas no hicieron nada durante sus primeros cuatro años de gobierno. Se hicieron los suecos ante las advertencias. Ni siquiera en vísperas de las elecciones querían reconocer que se avecinaban problemas serios no sólo debidos a la coyuntura internacional, sino que presentaban características particularmente españolas. Lo que en EE.UU. son las hipotecas subprime, en España es la burbuja inmobiliaria, una burbuja que siempre se ha negado que existía y que ahora se ve que está estallando.


L
os políticos en España están muy dados a no ver más allá de las propias fronteras. Ningún país es insensible a lo que ocurre fuera de sus fronteras. Pero en España no se escuchan las advertencias de los expertos extranjeros, que tal vez por estar observando desde fuera lo que ocurre en España ven con más claridad de lo que adolece España.


R
ecientemente, han sido bancos internacionales como el Deutsche Bank o el Commerzbank que han advertido de una caída considerable de la tasa de crecimiento y prevén que España puede entrar en recesión el tercer trimestre de este año, algo que en verano pasado aún se había anunciado para 2009. Claro está que influye la evolución desfavorable de la economía mundial especialmente debido al alza de los precios del petróleo y del gas natural, mas los políticos gobernantes tienen que actuar para limitar los efectos que estos factores externos e internos puedan tener sobre la economía nacional.


L
os socialistas se han dedicado a imponer sus criterios ideológicos, que en nada responden a las necesidades de la sociedad moderna y que alteran seriamente el buen funcionamiento de la economía nacional. Llenar el país de inmigrantes no cualificados y culturalmente no integrables no sólo no soluciona la mala situación de la población de países subdesarrollados, sino además empeora las condiciones de vida en el propio país al tener que hacer frente a problemas muy diversos, a parte del elevado coste que medidas de acogida descontrolada tienen para los presupuestos generales del estado.


C
errar los ojos ante la evidencia camuflando los problemas con terminología creativa que suaviza los efectos psicológicos de decir la verdad tal como es no soluciona nada, sino agrava el resultado final, pues en lugar de hacerse a la idea de que la situación es peor que nunca y que hay que ser precavido, de repente todo el mundo se da de bruces con los hechos consumados sin haber pensado en los remedios. Una viga podrida no se hace más resistente pintándola de colores bonitos, se derrumbará igual y con ella todo el edificio.


¿Cómo se buscan las soluciones?


L
ógicamente, las soluciones no vienen solas. Tampoco la industria puede dar sola con las soluciones. La acción debe ser concertada, pero tiene que partir, necesariamente, del gobierno. Es precisamente el gobierno quien debe reunirse con los diferentes sectores industriales para buscar soluciones. En este sentido, doña Esperanza Aguirre ha realizado una labor excelente. Uno de los grandes proyectos del gobierno autnómico popular ha sido convertir Madrid en el centro logístico de la Península Ibérica, y se ve que ha dado resultados. Igualmente ha sido con la apuesta por las nuevas tecnologías. No en vano Madrid se ha convertido en la comunidad autónoma con la mejor situación económica de España.


Z
, en cambio, no ha sido capaz ni de ser previsor en el tema de los transportistas. Le gusta mucho hablar de los derechos de los ciudadanos, pero a la hora de la verdad no ha sido capaz ni de asegurar que los ciudadanos podamos ejercer nuestra libertad de movimiento ni que las farmacias queden al margen del desabastecimiento. Es más, echa la culpa de la carestía a Trichet y se ha llevado un rapapolvos de Ángela Merkel. Z destaca por su estulticia extrema, especialmente cuando habla de economía. Sus puntos fuertes son la solidaridaZ, la igualdaZ y otras audaZias Zafias similares. No es tampoco nada de extrañar. La izquierda siempre va hacia atrás, hacia el pasado, no evoluciona. Se queda en ideologías trasnochadas, en teorías económicas fantasmagóricas y utópicas como las de Carlos Marx y especímenes semejantes (Bakunin, Lenin, Stalin, Bebel).


A
esta percepción surrealista de la situación se añade el afán del poder por el poder, por cambiar a la sociedad por la fuerza, por imposición y manipulación. Dado que la izquierda no tiene ni la más remota idea de economía social de mercado ni de liberalismo, tienen que engañar a los votantes para ganar votos. Por eso se parecen más a los trileros rumanos que a políticos de verdad. Quieren hacernos creer que conocemos el truco, pero es tongo. Al final nos quedamos a dos velas, mientras que ellos se llenan los bolsillos. Véase Estepona.

4 comentarios:

Así está Murcia dijo...

Han tenido años para reaccionar, y siguensin ofrecer ni una sola medida, de todos modos, esto ya se sabía antes de las elecciones, así que ahora la gente no se eche las manos a la cabeza por la ineptitud de quien han votado

Miguel Pazos dijo...

De todos modos, la culpa dicen que es del neoliberalismo radical, y lo dicen ahí con desprecio. Yo me quedo anonadado.

Jaimito dijo...

Flipo en colores. Como puedes culpar al gobierno actual de no haber hecho nada por solucionar aquello que el PP dejó que pasara? El PP no hizo nada por evitar todo el tema de especulación, la dependencia excesiva de una construcción desmesurada y avisada por Europa, ni por evitar la deslocalización. ¿Acaso no te cabe la menor crítica para el PP que permitió que todo eso se iniciara? ¿Cómo puedes decir que el PSOE heredó la bonanza del PP cuando antes has contado con pelos y señales, en un inesperado arrebato de sinceridad, que todo ese marrón se disparó en la época del PP?

Atreides dijo...

Jaimito, la culpa de los problemas actuales no son en absoluto achacables al PP, el P$O€ ha vivido durante cuatro años de los logros económicos de la época de Aznar. Una política económica que era bueno en 2000 no necesariamente es buena en 2004. En 2004 ya se sabía que había que tomar medidas para hacer los reajustes necesarios (reorientación de la economía hacia otros sectores), pero Z y camaradas no hicieron nada, como no hacen nada ahora. Lo que es inconcebible es que uno como tu diga ahora que los problemas vienen del PP. EL P$O€ gobierna ya más de cuatro años y ha tenido tiempo para hacer algo. No ha hecho nada y sigue pensando que esto se arregla solo. La especulación no tiene nada que ver, el país ha vivido bien de la construcción, pero debía haberse reorientado hace cuatro años. Ahora se junta esto con los problemas que vienen de fuera, de modo que el problema es doblemente grave. ünico responsable: Z y el P$O€. Z llegó al gobierno sin programa y con fantasmadas infantiles. Ahora sigue sin programa y con fantasías infantiles. Mientras echa la culpa de todo a los demás.