lunes, 3 de noviembre de 2008

Hesse: Día estelar de la democracia

Hoy en el estado federado de Hesse (Alemania) la democracia ha tenido un día estelar:
La candidata socialista (socialdemócrata) de las últimas elecciones al parlamento del estado federado, Ypsilanti, ha fracasado en su intento de formar gobierno en coalición con los Verdes y con el consentimiento de los comunistas del partido La Izquierda (partido sucesor del SED de Alemania oriental que durante 40 años oprimía a los alemanes del este al frente del estado títere de la URSS, la RDA - no me cansaré de repetir este hecho hasta la saciedad). Foto: Los cuatro diputados honrados:
Silke Tesch, Jürgen Walter, Carmen Everts y Dagmar Metzger, claramente marcados por las presiones recibidas.

Después de ¡NUEVE MESES NUEVE! sin formar gobierno por falta de mayorías absolutas y la imposibilidad de formar coaliciones viables, y tras el anuncio para mañana de la elección del nuevo ministro presidente del estado federado de Hesse por parte de Ypsilanti de que iba a formar gobierno de minoría con los Verdes y con los votos de consentimiento de los comunistas, hoy han sido cuatro diputados socialdemócratas que han dicho que no.

En febrero aún decía que jamás se rendiría a los comunistas con tal de ser ministra presidente del gobierno de Hesse, pero poco a poco iba cambiando de idea y se acercaba cada vez más a un sí a los comunistas y cometer así un fraude electoral cara a sus electores.

Es precisamente el estado federado de Hesse entre cuyos socialdemócratas aún quedan los que se pueden llamar socialdemócratas, que en parte habían sufrido en sus propias carnes el régimen comunista del este y tuvieron que huir a Alemania Occidental, muchos acogidos en Hesse, donde se encontraba uno de los mayores campos de acogida de refugiados del este de Alemania. Y son ellos quienes actúan comprometidos con su conciencia y la libertad los que se oponen a un pacto con el partido de la opresión y la persecución.

Los cuatro diputados han sufrido un acoso constante por los sectores de su partido, el SPD, que trataron de que se doblegaran para permitir el voto de apoyo de los comunistas. Una diputada ya lo manifestó así tras el primer anuncio de Ypsilanti de querer aceptar el apoyo comunista, y los otros tres se han sumado ahora, hartos de la situación en su partido.

Ypsilanti, por su parte, se ha ido quemando cada vez más por su falta de coherencia y dignidad. Tras las elecciones autonómicas en febrero ya había llamado la atención que fuera su marido quien le parecía dictar su discurso triunfal en la noche electoral, apostado detrás de ella. No sólo en aquella noche ella parecía una marioneta de otros, y ahora ha fracasado definitivamente. Foto: Ypsilanti o el fracaso de la estrategia bolchevique.

Es curioso que en Hesse no existan plazos concretos para formar gobierno. Desde las elecciones, el anterior ministro presidente de la CDU (Partido Popular alemán) ha estado gobernando en funciones, siendo su partido el más votado, pero que con una coalición con losl iberales tampoco tiene una mayoría suficiente. Han pasado casi nueve meses y no se ha tomado ninguna determinación.

Lo más probable es que ahora se disuelva la cámara del estado federado y se convoquen nuevas elecciones ante la imposibilidad de formar un gobierno estable con mayoría suficiente. Pero ha quedado patente que a veces vence la dignidad cuando unos dipurtados decidan actuar según su conciencia y no por disciplina de partido, sobre todo cuando la disciplina de voto obligaría a actuar en fraude electoral. Foto: El diputado Jürgen Walter, vicepresidente del SPD de Hesse, el último en abandonar a Ypsilanti.

El SPD ha salido debilitado de toda esta situación, la actitud de Ypsilanti causó una desbandada de afiliados, la misma Ypsilanti ha quedado desprestigiada, su carrera en el partido habrá terminado con este último acto de la tragedia. Y no por último, la prepotencia del líder de los Verdes, Tarek Al-Wazir, seguramente hizo lo suyo para el cambio de opinión de los tres diputados que se han sumado a Damar Metzger, pues con tal de llegar al poder, Ypsilanti iba a pagar un precio demasiado alto. Pero ha ganado la democracia y la dignidad al impedir que fueran los comunistas quienes decidan quién ha de gobernar en un estado federado de Alemania Occidental. Tras los hechos consumados del socialisto berlínés Wowereit en relación con Tempelhof, al menos hay una nueva luz de esperanza.

Artículo sobre los resultados electorales en Hesse aquí.

2 comentarios:

Miguel A. dijo...

Estás muy puesto tú.

AMDG dijo...

Atreides, imagino que conoces este medio:

http://www.dw-world.de/dw/article/0,,3762512,00.html?maca=spa-rss-sp-all-1122-rdf

Sí, ha sido curioso.