martes, 10 de marzo de 2009

Garzón se ríe de la Justicia

España es un país divertido. Hay mucha gente que se ríe constantemente, sobre todo los que son de la izquierda sectaria y radical, afines al PSOE o a los nacionalistas. Especialmente esa izquierda postcasposa suele ser muy forofa de los Hermanos Marx, que se reían siempre a costa de los demás.

Estos días, el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón alegó que no actuó "de mala fe" al ocultar al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) que cobró 203.000 dólares por organizar un ciclo de conferencias en la Universidad de York entre marzo de 2005 y junio de 2006 y que el órgano de gobierno de los jueces "nunca le preguntó si iba a cobrar" por estas actividades.

No olvidemos que Garzón se fue a EE.UU. supuestamente como becario para seguir unos estudios. Pero en realidad los estudios los impartió él cobrando un pastón procedente indirectamente del Banco Santander, según parece. Si esto no huele a prevaricación, el menos huele a podrido.

Ahora dice que actuó de buena fe y que no le preguntaron. A un ciudadano de a pie, Hacienda no le pregunta si ha cobrado algo sin declarar y da por hecho que conoce toda la legislación que le aplica por cualquier infracción leve o grave, aunque sólo fuere por entregar tarde una declaración, cuando es materialmente imposible conocer o incluso consultar tal legislación que Hacienda suele enumerar como aplicable, pero sin facilitar los textos legales o correspondientes o sus fuentes. El argumento que esgrimen tanto la administración tributaria como cualquier otra autoridad administrativa es que el desconocimiento de la ley no exime del deber de conocerla.

Es, por tanto, grave, gravísimo, que todo un magistrado juez de la Audiencia Nacional, uno de los tribunales más altos, desconozca normas fundamentales que afectan a sus ingresos y sus deberes de información a las instancias superiores como en el caso de la excedencia para fines académicos.

Está por ver qué hará ahora el CGPJ. Ya se sabe que gremios tan poderosos como los jueces, los abogados o los médicos suelen cubrirse las espaldas entre ellos. Pero Garzón lleva tiempo buscándose antipatías en su propio círculo profesional. Además, el comportamiento del juez desde hace al menos 15 años es un hecho bastante insólito en el mundo occidental. En cualquier país centroeuropeo la ausencia de la independencia política de un juez y su connivencia con el gobierno en combinación con un importante caso de corrupción hubieran tenido consecuencias contundentes. Añadiendo el incumplimiento de la ley en relación con rentas extraordinarias, la inhabilitación del juez debería ser inevitable.

Al igual que Al Capone era muy astuto al cometer delitos de sangre, que nunca se le pudieron probar, al final el juez más astuto en fechorías políticas cae sobre su propias contradicciones, faltas administrativas o eventuales delitos fiscales . Un juez comunista que vive como un burgués del siglo XIX y que no declara los ingresos que le sobran por todos los lados está dando una imagen pésima de un sistema judicial obsoleto e ineficaz. Un juez moralmente corrompido que pretende juzgar a los corruptos. Es cuando la imagen deformada vista a través de un esperpento es la imagen real de un país.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

nuevo blong de JUVENTUD GAY NACIONAL
GAYS DE CENTRO DERECHA Y DERECHA, UN SALUDO A TODOS!!!

http://juventudgaynacional.blogspot.com/

Miguel A. dijo...

Los hermanos Marx molaban!!!