viernes, 10 de abril de 2009

Teatro costumbrista en Berlín: ZILLE

En esta temporada se representa en el Teatro en el Kurfürstendamm una obra que recrea en forma de secuencias la vida del dibujante, ilustrador y fotógrafo Heinrich Zille, ambientadas en el Berlín de principios y de los años veinte del siglo XX.

La representación es bastante lograda, teniendo en cuenta lo complicado que debe resultar dar una imagen más o menos fidedigna de este personaje, con una decoración de escenario austera, pero ingeniosa, con imágenes de la época dispuestas en columnas triangulares sobre una plataforma giratoria, lo que ayuda a la sucesión de imágenes y escenas.


La obra parte de un monumento erigido a Zille, con un Zille sentado, con libreta de dbujos en la mano. Zille recobra vida para contar a los espectadores cómo transcurrió su vida. Las escenas se amenizan en parte con música de la época y coplas berlinesas de Claire Waldoff, cupletista contemporánea y amiga de Zille.


Se
recrean momentos de la vida de Zille, en su casa, con su esposa, en su bar favorito, en las calles de los barrios del antiguo Berlín (que hoy no existen a causa de la guerra y que no han sido reconstruidos, como el "Scheunenviertel" - el barrio de las cuadras, con una estructura casi medieval), la pérdida de su mujer, su entrada en la Academia de las Artes de Prusia.

Si no fuese por la manía de los alemanes de dar a las palmas en cuanto suena algo de música, el disfrute de la obra sería completo. Es una pena el bajo nivel del público alemán en los teatros, el no saber estar ni saber valorar el arte escénico sin estropearlo con estas palmas arrítimicas.


Sobre la vida de Heinrich Zille


Zille
nació en 1858 en Radeburgo, cerca de Dresde. A los nueve años, su familia se trasladó a Berlín, donde Zille comenzó un aprendizaje como litógrafo tras haber cursado el colegio. Al mismo tiempo recibió formación en pintura e ilustración por Theodor Hosemann. Tras su formación, Zille fue contratado como oficial en la Sociedad Fotográfica, un taller gráfico que producía sobre todo gráfica
de consumo y arte trivial. Zille permaneció en dicha compañía durante 30 años. A partir de 1890 comenzó con la producción de sus propios trabajos artísticos. Creó numerosos dibujos y aguasfuertes- frecuentemente sobre temas de crítica social. A partir de 1894 realizaba muchas fotografías con escenas de las calles de Berlín, de fiestas populares y de estudios de artistas amigos.

Gracias
a la amistad con Max Liebermann, August Gaul y Käthe Kollwitz, Heinrich Zille entró en contacto con los artistas de la escuela de la "Berliner Sezession" (Secesión Berlinesa). En 1903 se convirtió en miembro de esta asociación de artistas y muestra sus trabajos periódicamente en sus exposiciones. Durante esta época, Zille trabajaba principalmente como dibujante para publicaciones como el "Simplicissimus" (una revista satírica), los "Lustige Blätter" (Hojas Divertidas), "Jugend" (Juventud) y "Ulk" (Divertimento). Käthe Kollwitz, que mantenía una amistad con Zille durante muchos años, adoraba a Zille: "... incluso existe un tercer Zille, y es el que más me gusta. No es ni humorista para revistas humorísticas ni satírico. Es completamente artista. Unas pocas líneas, unos pocos garabatos, a veces un poco de color - y se convierten en obras maestras."

En 1907, Heinrich Zille es despedido de la Sociedad Fotográfica, tras lo cual ya sólo vive como artista. En 1913, 40 artistas, que habían abandonado la Secesión Berlinesa, fundaron la asociación "Secesión Libre". Heinrich Zille se
convirtió en miembro de su junta directiva. En el mismo año aparecieron su libro de fotos "Mein Milljöh" (Mi Entorno Social) y las series "Berliner Luft" (AIre Berlinés) y "Hurengespräche" (Conversaciones con Putas), que le hicieron famoso. En sus obras mostraba "Enrique Pinceles" temas del entorno social berlinés, que representaba con mucho amor y crítica social. Sus figuras y escenas proceden principalmente del estrato social bajo.

En 1924, en virtud de una iniciativa de Max Liebermann, Zille fue admitido en la Academia Prusiana de las Artes nombrándole catedrático. Con mitivo de su 70º cumpleaños, en 1928, el Museo de la Marca de Berlín organizó la exposición "La trayectoria de Zille", que marcó el punto culminante de su popularidad.


Un año más tarde, Zille falleció en Berlín y fue enterrado en el cementario de Stahnsdorf, cerca de Potsdam.


Sus
obras están difundidas en todo el mundo y se exponen y conservan uardan en museos y colecciones privadas. En 2002 se creó en Berlín el Museo Heinrich Zille, dispondiendo así de un lugar de exposición permanente para este hombre que -como decía Kurt Tucholsky- "... encarnaba Berlín de la forma más pura".

Valoración: ****


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