jueves, 14 de mayo de 2009

Debate sobre el mal estado de la Nación

Esta semana se ha celebrado el esperado debate sobre el estado de la nación. Como siempre, Zapatero ha dado muestras sobradas de su falta de realismo, aún cuando reconoce los problemas serios que sufre nuestra economía. Y como siempre, echa las culpas de los males que sufrimos a otros, los gobiernos de Aznar, la crisis financiera mundial, pero nunca a la ineptitud de su propio equipo de gobierno.

Es lo que llama las "
debilidades" que padecía la economía española cuando él accedió a la Presidencia, en el año 2004. Como causas ha nombrado "la especulación y la expansión incontrolada del sector inmobiliario" durante los gobiernos de Aznar. "Tuve que hacer frente a una situación económica de debilidad", ha dicho Zapatero.

Pero se le olvidó decir que durante al menos dos años más la burbuja inmobiliaria siguió aumentando, mientras que en la campaña electoral de 2004 los socialistas decían que iban a frenar la subida de los precios inmobiliarios. Es más: Zapatero alardeaba de la bonanza económica como acierto propio, cuando la había heredado de Aznar y se dormía en los laureles ajenos ya algo marchitos en lugar de tomar medidas para contrarrestar la previsible caída del mercado inmobiliario, ya conocida y prevista en 2004, pues la oferta y los precios hacían prever la caída de la demanda y de la capacidad de los ciudadanos de comprar y financiar las viviendas sobrevaloradas.

Ello suponía ya entonces, en 2004, una crisis anunciada, agravada por una crisis financiera no prevista llegada del exterior.
En cambio, Zapatero afirmó que "era difícil de prever el ajuste tan fuerte de la economía española" y subrayó, de nuevo, "el caracter global de la crisis económica". La realidad es que miente, ya que cuando accedió al gobierno se sabía ya, como acabo de decir, que se avecinaba una crisis propia sin necesidad de factores externos. Zapatero es un cínico y pretende vendernos que no se sabía lo que nos venía encima.

Resaltó Zapatero que el
"objetivo apremiante del Gobierno es frenar el desempleo" y reconoció que la cifra de cuatro millones de parados es "abrumadora", a lo que añadió que "las principales medidas contenidas en el plan E comienzan ya a surtir efecto en la economía real". Claro que está abrumado por la realidad, y en eso se queda. No sabe qué hacer y se inventa medidas de poca envergadura. Además, el Plan E es un apaño que resuelve poco. Hace poco se calculó que como mucho creaba 90.000 puestos de trabajo por un período de seis a nueve meses, porque la dotación del plan no da para más. Como muestra de su falta de sentido de la realidad es anunciar la iniciativa que se refiere a la creación de una ley que ha denominado de "economía sostenible".

Los socialistas, desde el primer día de su gobierno en 2004, piensan que con hacer leyes raras se solucionan los problemas. Como el término de "
sostenible" está de moda y tiene un significado bastante indeterminado, nos vende la imagen de algo supermoderno por biensonante, pero en realidad no hay nada detrás. Por otro lado, anunció "la reducción en cinco puntos del impuesto de sociedades durante tres años a las empresas de menos de 25 trabajadores".

Además del recorte del gasto público en mil millones de euros en los Presupuestos Generales del Estado del año 2009 que se aprobará en Consejo de Ministros. Se comprometió a crear un nuevo modelo económico basado en tres premisas: la
estimulación de la actividad más productiva y dinámica, reconducir el sector inmobiliario y potenciar los sectores con suficiente capacidad de generación de riqueza y empleo. Analicemos estas tres propuestas:

1. Zapatero debería trabajar en una agencia de publicidad para crear eslóganes, así se ahorra dar contenido al producto que vende. Primero tendría que definir qué es una actividad productiva y dinámica. España -como se sabe desde hace décadas- tiene un nivel de productividad muy bajo, y no porque los trabajadores no trabajen lo suficiente, sino porque la producción se organiza mal. El mismo gobierno es el mejor ejemplo para baja productividad: Intenta solucionar los problemas empezando por el extremo equivocado, además de llegar siempre tarde y ser incoherente.


2. En 2004 se sabía lo que iba a ocurrir al sector inmobiliario. Tomar medidas ahora -aunque fuesen útiles- no va a surtir efecto hasta finales de 2011. Por añadidura, los socialistas no saben tomar medidas útiles, sólo saben servirse de las cajas cuando están llenas - y también cuando están vacías.

3. Sectores con capacidad de crear riqueza hay muchos, sólo que no se fomentan. Es más: El gobierno toma constantemente medidas contrarias a la creación de riqueza (o llamémoslo simplemente sostenimiento de la economía nacional en el sentido de salvar lo que se pueda).


¿Cuáles son las incoherencias más destacables?


Por ejemplo, eliminar las ventajas fiscales para la compra de la vivienda principal va a contribuir considerablemente en una paralización de la actividad inmobiliaria. Junto al hecho de que los bancos no dan créditos como antes, perder ventajas fiscales de por sí insuficientes no favorece para nada la compra de viviendas.

Otro ejemplo es la energía renovable: El gobierno alardea de su actitud progresista de querer fomentar las energías renovables, pero el 7 de mayo publicó un nuevo Real Decreto por el que se imponen nuevas restricciones a toda inversión en este sentido. Falta de cupos para vender energía eléctrica a la red pública cuando ésta procede de centrales eólicas, fotovoltáicas, o también en el tema del biogas, un campo bastante nuevo en España con capacidad de crear mucho empleo, que con esta nueva ley se castiga de tal forma que no habrá casi nadie que quiera invertir en biogas.

Otra incoherencia fue la de Miguel Sebastián (responsable del Real Decreto meniconado) que llama a comprar productios españoles y encarga sus bombillas en China (bombillas que no han llegado aún).
Luego están las ayudas directas para los compradores de coches y nuevo Plan VIVE para autobuses. Zapatero ha anunciado una ayuda directa de 2.000 euros para la compra de un automóvil nuevo, siempre y cuando colaboren los fabricantes y las Comunidades Autónomas.

Durante su discurso en el debate sobre el estado de la nación ha explicado que, de estos 2.000 euros, la mitad los aporta el fabricante, y los 1.000 euros restantes se repartirán a partes iguales entre la Administración central y la comunidad autónoma en la que se adquiera el vehículo. Además, Zapatero ha anunciado un nuevo Plan VIVE para la renovación de autobuses que financiará la sustitución de autobuses de más 10 años con el objetivo de apoyar la compra de hasta 2.000 nuevos autobuses. Lo que suponen estas ayudas a la compra de coches ya se ha visto en Alemania: Primero no fomenta la producción nacional de automóviles, sino la venta de coches de importación. Segundo supone un engaño para los consumidores al llevarles a gastarse dinero que tal vez no tengan, de endeudarse excesivamente en tiempos difíciles, con lo que aumentan los impagos, y finalmente suponen un desajuste en el tiempo de la compra de coches, pues se adelantan ventas que se harían más tarde, con lo que después caerán aún más las ventas. Un espejismo.


Sobre financiación y política social Zapatero ha afirmado que convocará el Consejo de Política Fiscal y Financiera antes del 15 de julio para cerrar el nuevo modelo de financiación autonómica. Por otro lado, Zapatero ha declarado que
"hace cinco años aseguré que lo que define a un Gobierno son las políticas sociales. Mantendremos y fortaleceremos todas las políticas sociales que hemos llevado a cabo en los últimos cinco años".

¿A quién benefician las políticas sociales? ¿Qué son las políticas sociales? Si pienso en qué me he beneficiado a lo largo de mi vida de políticas sociales, no sé muy bien si de alguna, como mucho la edcucación secundaria pública. Sin embargo, con mis impuestos tengo que financiar políticas que no me aportan nada tangible. En el fondo, estas políticas sólo sirven para procurarse el apoyo electoral y propagandístico de los sectores más parasitarios del reino para eternizarse en el poder.

La política social debe servir para aumentar la convergencia de la sociedad en su conjunto, para aumentar su productividad y evitar la miseria y la incultura de alguna parte de la población. Pero la indefinición de lo que considera Zapatero una política social y la falta de transparencia hacen dudar seriamente de su utilidad.
Luego está el chiste de los ordenadores personales para los estudiantes escolares. El año que viene, todos los alumnos de 5º de primaria de colegios públicos y concertados contarán con su propio ordenador portatil. Esta medida, que estará cofinanciada por las comunidades autónomas, es la vía que tiene el Gobierno para que España salga de los peores puestos de calificación cosechados en el informe PISA, que compara los sistemas educativos de los países de la OCDE, y que se convierte en uno de los lastres para la productividad de la economía.

Pero esta medida lleva gato encerrado, pues el coste lo tienen que asumir en gran parte las comunidades autónomas. Algunas de ellas, entre las más pobladas, tienen un gobierno del PP.
En resumen, las propuestas de Zapatero no son sino una nueva cortina de humo. No se ve que tenga un programa bien definido para afrontar la crisis económica, que sin duda durará aún dos años antes de que la economía vuelva a remontar el vuelo lentamente. No aporta soluciones para la Justicia, estancada en su caos administrativo y saturada de procedimientos pendientes y sin personal ni instalaciones suficientes.

Rajoy, por su parte, ha demostrado que cuando quiere sabe hablar y decir las cosas. Zapatero, en cambio, no ha sido capaz de contestarle, porque no tenía respuestas a la crítica acertada de Rajoy. Sólo se limitó a insultar, a descalificar y pasarse la mayor parte de sus réplicas centrado en la persona de Rajoy y no en los temas de fondo. No tuvo ni estilo ni la más mínima clase, más bien parecía un niño rabioso que responde con pataleo cuando se le dice la verdad y se le llama la atención. Aún así, Rajoy no convence, se le nota repetitivo y su discurso cansa casi tanto como la mala educación y la falta de conocimiento de causa de Zapatero. Un debate sin interés real, inútil y aburrido. Ojalá los votantes mandaran a casa a la mayoría de todos los políticos apoltronados, sería la única posibilidad para cambiar las cosas. Sólo dudo que esto vaya a ocurrir.

4 comentarios:

Pfunes dijo...

A mí de todo el debate lo que más me ha llamado la atención es la incoherencia que existe entre querer facilitar la compra y producción de automóviles y por otro lado fomentar unas energías renovables que, como bien indicas, parece que quieren ahogar.

El automóvil es el elemento más insostenible que hay. Tanto como le gusta lo público debería emprender mejoras en el transporte público, sobre todo ferrocarriles.

Y las energías renovables... primero que la producción de los generadores de energía es muy contaminante y segundo que al fin y al cabo quienes luego venden la energía a las compañías eléctricas son particulares que invierten (que en la mentalidad socialista es equivalente a malvados capitalistas burgueses opresores del proletariado).

Lo de los portátiles es de risa, con una generación de caligulines que literalmente no sabe hacer la o con un canuto y no tienen coherencia ninguna al expresarse (por lo que veo en mis primos vamos). Mi hermano estaba en un colegio concertado (ya ni siquiera público) e iba de mal en peor. Fue cambiarlo a uno privado y empezar a mejorar de forma REAL en las notas y conocimientos (baste decir que se va a sacar la carrera de Ingeniero de la Edificación en 4 añitos).

Un saludo. Se te echaba de menos.

PD: Te dejé un comentario en la anterior entrada preguntándote dónde encontrar más información (no demasiado conspiranoica) sobre el club Biedelberg y las consecuencias de ese nuevo orden mundial y la supranacionalización de Europa. Al parecer se ha perdido.

Atreides dijo...

Coincido contigo. Lo peor es la mala educación de los escolares, sólo hay que observarles cuando se juntan en una fiesta. La culpa es tanto de los padres como de los gobiernos, y el PP no se ha lucido precisamente durante sus 8 años en el gobierno.

Ayer estuve en un congreso sobre energías renovables y biogas, de allí mi comentario al respecto. La APPA (una asociación patronal del sector) arremetió contra el gobierno y su incoherencia y chapuza legislativa. No hay voluntad de hacer bien las cosas, creo que debido a que no tienen ni puñetera idea ni convicciones medioambientales, entre otras.

Anónimo dijo...

Ciudadano Ubú sigue hablando

julio dijo...

Si,creo que los la politica en la comunicación con la sociedad para elejir luego los candidatos esta pasando una crisis.Argentina por ejemplo es un desastre pero hay provincias que estan muy bien que incluso no tienen trato y muchas veces rechazan lo que el gobierno propone.Tienen emprendimientos propios y han disminuido el trabajo,son capitales turisticas,tienen producción propia,industria desarrollada.La verdad que más alla de las crisis hay problemas de gestión.