sábado, 5 de septiembre de 2009

Elecciones generales en Alemania: Los Liberales como única alternativa

El próximo 27 de septiembre de 2009, a pocos días del vigésimo aniversario de la caída de muro, se celebrarán en Alemania las elecciones generales para elegir a los diputados federales, que a su vez tendrán que elegir al nuevo canciller federal.

Como se puede deducir de las últimas elecciones en varios estados federados del pasado fin de semana (Sarre, Turingia y Sajonia), así como de las anteriores elecciones regionales en Hesse y Baviera, en la República Federal de Alemania la formación de gobiernos se vuelve cada vez más complicada por la ampliación del abanico de partidos con representación en los parlamentos y el hecho de que los votantes hoy en día no se rigen ya tanto por consignas ideológicas claramente definidas, sino más bien por lo que les mueve personalmente y coincide con los mensajes lanzados por los partidos.

Desde la integración de la antigua Alemania Oriental ("RDA") -en realidad Alemania Central- en la República Federal de Alemania (la mal llamada "reunificación"), la presencia de los comunistas de Die Linke (La Izquierda), nombre bajo el que se dio continuidad al antiguo SED 1), supuso la presencia de un quinto partido en la Dieta Federal (Bundestag), junto a populares (CDU-CSU), liberales (FDP), socialistas (SPD, eufemísticamente llamados socialdemócratas) y Verdes-Alianza 90 (la Alianza 90 fue un partido creado en la RDA transitoria por los que luchaban por los derechos civiles durante el período de transición). En algunos estados federados del este también lograron representación los partidos filonazis NPD (nacionaldemócratas) y DVU (Unión del Pueblo Alemán), así como en Baviera recientemente los Ciudadanos Independientes (FWG) como respuesta centrista al descontento con la corrupción de la onmipotente CSU bávara, que gobierna Baviera desde 1949. Imagen: Reparto de escaños en 2005.

Un problema serio que se deriva de un número creciente de partidos con representación parlamentaria es la falta de mayorías claras. A ello se añade la radicalización de la izquierda, por un lado, y la tibieza del bando conservador de los partidos de la Unión (Unión Demócrata Cristiana y Unión Social Cristiana - esta última limitada a Baviera, donde no se presenta la CDU) y su socialdemocratización por obra de Ángela Merkel. Imagen: Votos y reparto de escaños en Hesse en enero de 2009. El panorama suele ser similar en todos los estados.

La transformación de la CDU ha supuesto la traición de los votantes tradicionales conservadores. Hemos aquí las cuestiones centrales más importantes que desde la integración de la "RDA" en la República Federal de Alemania suponen el abandono de los intereses legítimos de los votantes conservadores:


> Cientos de miles de víctimas de la "reforma territorial" comunista, por la que se expropiaron las tierras en Alemania Central ("RDA"), fueron traicionadas por el ex canciller Kohl, el ministro semivitalicio Schäuble y el ex ministro Seiters (traidores plenipotenciarios negociadores del tratado de la simulada reunificación) que impidieron el reconocimiento de las injusticias y reiteraron la negativa de anular las expropiaciones forzosas y contrarias a un estado de derecho de tierras y empresas (muchas veces malvendidas por tres duros a funcionarios comunistas y empresas extranjeras que sólo pretendían llevarse la maquinaria y las subvenciones para luego cerrar las empresas).

> Por el
"respeto a los logros sociales" de la paradisíaca Alemania comunista, los cristianos conservadores tuvieron que aceptar que bajo un gobierno de la CDU-CSU se modificara en 1992 la ley de plazos del Artículo 218 del Código Civil alemán referente al aborto.

> La actual Ministra Federal de Familia de la
CDU, Úrsula von der Leyen, aplica desde hace cinco años una política feminista y una política socialista de familia, bastante contrario a los principios defendidos por la Unión, y eso que ella parecía opusina con sus siete hijos.

> La eliminación de diputados federales y regionales manifiestamente conservadores como
Martin Hohmann en 2003 mediante una campaña sucia de descrédito con tergiversación de discursos, la del experto en economía Friedrich Merz, en 2004, que gozaba de gran prestigio entre los votantes de la Unión y era claramente liberal-conservador, así como la eliminación del último miembro conservador de la presidencia del partido Jörg Schönbohm, en 2007, que había sido Ministro [en España sería Consejero] del Interior de Brandemburgo, son episodios que han dejado huellas imborrables en los seguidores de la CDU. El actual y carismático Ministro de Economía Theodor zu Guttenberg (CSU) es la única esperanza para recuperar el favor de los votantes, pero sólo en Baviera, donde no se tiene especial simpatía por la canciller Merkel.

Todas estas maniobras, así como la gestión bastante opaca de Ángela Merkel -muy típica para los alemanes del este de la era comunista- han espantado al votante tradicional. Además, el descontento de los alemanes del oeste con el predominio del este en las más altas esferas del estado lleva también a la reflexión de cómo se puede volver a occidentalizar la política alemana.

Los socialistas del SPD, que ante su pérdida de personalidad y la debilidad de sus mensajes, así como su más que demostrada incapacidad de llevar las riendas del estado para dirigir la economía y garantizar el empleo y el crecimiento económico, intentan mostrarse cada vez más como defensores de la política social, culpable de la creación de un tejido de parásitos que viven cómodamente a costa del estado sin tener que mover un solo dedo, por lo que hay fuertes tendencias en el SPD de una radicalización y un acercamiento al partido comunista Die Linke, lo que sólo puede llevar a un descalabro áun más fuerte que acabará con el tiempo en la fusión con los comunistas, igual que en 1949 en Alemania Central al fundarse por orden de Moscú la "República Democrática Alemana".

El partido que más se ha beneficiado de estos reajustes de los dos grandes partidos hasta ahora dominantes ha sido el FDP 2) (Los Liberales - Partido Liberal Demócrata), sobre todo últimamente, ya que hasta hace poco eran los Verdes los que cosechaban muchos votos de los votantes más de izquierdas descontentos con el SPD, aunque los trasvases de votos son bastante curiosos y desiguales, pasando incluso votantes de la CDU a los comunistas de Die Linke.

Los liberales se presentan como la única alternativa real para el votante tradicional de los partidos de la Unión, sobre todo en materia de economía y libertades civiles, ya que todos los demás partidos son de izquierdas. Además, el discurso más claro y contundente es él de Westerwelle.

Hace unos diez años, cuando el difunto presidente de los liberales Möllemann lanzaba el objetivo del 18%, lo que provocaba muchas burlas de los otros partidos, nadie pensaba que el FDP podría llegar a esta meta. Actualmente es un porcentaje que en el ámbito nacional parece perfectamente alcanzable. Quién sabe, tal vez la situación actual de los partidos de la Unión y el reciente espectáculo bochornoso de Merkel en Polonia conviertan al presidente de los liberales, Guido Westerwelle, en el nuevo canciller alemán. El reparto de los votos entre los cinco partidos representados en la Dieta Federal es muy ajustado, y la sorpresa podría ser que el FDP alcance un punto más que la CDU (no olvidemos que el peso de la CSU dentro del grupo parlamentario unionista es de unos 7 puntos), lo que cambiaría el panorama político en Alemania radicalmente. Y luego está el Partido Pirata, que podría contribuir a alterar aún más la composición de la Cámara Baja, ya que especulan con superar el mínimo del 5% de los votos, y visto lo que pasó en Suecia en las europeas, tampoco parece tan descabellado.


¿Sólo fantasías? El día 27 sabremos más. Estas elecciones generales prometen ser entretenidas. La estancada política nacional alemana necesita un cambio. ¿Qué tal un canciller liberal Westerwelle?

Por cierto: El mismo día tendrán lugar las elecciones de los parlamentos de los estados federados de Brandemburgo y Schleswig-Holstein, en este último por adelantarse tras sólo año y medio de gran coalición entre CDU y SPD, que el ministro presidente Carstensen dio por terminada por desavenencias varias con los socialistas. Va a ser muy interesante.



Si votas en Alemania en las elecciones generales, ¡VOTA LIBERALES! ¡VOTA FDP!

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1) Partido Socialista Unificado de Alemania, partido único que junto a partidos títeres del "bloque" comunista -CDU, LDPD, DBP, NDPD- gobernaba la zona de ocupación soviética de Alemania como una dictadura a las ordenes de la URSS. 2) Freie Demokratische Partei / Freie Demokraten - en este caso, frei significa liberal como derivado de libre, de modo que Freie Demokraten son Demócratas Liberales.

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