miércoles, 23 de septiembre de 2009

La deriva de la economía española y el cinismo de Zapatero

Zapatero se caracteriza por ser uno de los jefes de gobierno con menos imaginación cuando se trata de buscar soluciones a los problemas del país, pero su capacidad innovadora a la hora de encontrar excusas para l.os fracasos de su gabinete no tiene límites. En cierto modo es lo mismo que pasa a muchos delincuentes de bandas organizadas. Si éstos invirtieran su capacidad de aprendizaje para métodos de contrabando de drogas, nuevas tecnologías y técnicas de robo con fuerza en una actividad económica legal y civilizada, llegarían mucho más lejos.

Cuando se trata de explicar la crisis económica en España, Zapatero suele recurrir a factores externos para evitar tener que explicar la inoperancia permanente de su gobierno en materia económica. Así fue que en enero salió al paso afirmando que "Tienen que seguir consumiendo, la economía no es sólo dinero, es también un estado de ánimo".

Ahora, durante su viaje de negocios y de ocio a EE.UU. (con doña Gorgoritos y las nenas), Zapatero tuvo una ocurrencia novedosa: "El cambio climático es una de las causas de la recesión económica".

Una de las principales causas de la recesión en España es su falta de competitividad:

Entre los países que son más competitivos que el nuestro están la República Checa, Chile, Arabia Saudita, o Israel. Los primeros puestos están ocupados por Suiza, Estados Unidos, Singapur, Suecia, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Japón, Canadá y Holanda.

Nuestro país ocupa un puesto ligeramente mejor (en el 29 del mundo) en el subíndice dedicado a “facilitar la eficiencia”, pero ocupa puestos aún más discretos en los “factores de innovación” (35) y en “requerimientos básicos”.

La última edición del Informe de Competitividad Global 2009-2010, elaborado por un equipo de economistas dirigidos por el español Xavier Sala-i-Martín, analiza el grado de competitividad de 133 países atendiendo a diferentes magnitudes macroeconómicas como el tamaño del mercado, la legislación, las infraestructuras, las políticas económicas, el I+D y el mercado laboral. España obtiene una valoración de 4,59 puntos (frente a un máximo posible de siete puntos) y cede cuatro posiciones respecto al año pasado, situándose inmediatamente detrás de Brunei y por delante de Chipre.

España es, según el informe, el país que peor ha respondido a la crisis económica por lo que se refiere a su competitividad, junto con Islandia. "Se prevé que la recesión será especialmente perjudicial para la competitividad de Islandia y España", advierte el informe, que, además, llama la atención sobre la caída de catorce posiciones sufrida por el sector financiero español, que ahora se sitúa en el puesto 50 del 'ranking'.

"Esto es interesante porque el sector financiero español fue elogiado por los líderes mundiales durante la cumbre del G-20 en 2008, justo antes de que las empresas del sector de la construcción se declararan en suspensión de pagos como consecuencia de la explosión de la burbuja inmobiliaria, provocando un agujero considerable en los balances de las principales entidades financieras del país"

Los aspectos en que España saca peor nota son en la calidad de las instituciones y en la estabilidad macroeconómica. Por lo que se refiere a la primera, ocupamos el puesto 49 del mundo, por debajo, entre otros países, de Sudáfrica (45), y junto a Malawi (50).

Por lo que se refiere a la estabilidad macroeconómica, que ha sufrido mucho por la política del BCE y por la política de gasto público del Gobierno, ocupamos el puesto 62. De este modo, quedamos en una peor situación que países como el Surinám, El Salvador, Lesoto o Benin, y a la altura de Perú (63). De los países del euro, quedamos por debajo de la mayoría, incluidos Bélgica, Francia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo u Holanda, entre otros. Grecia y Portugal, por el contrario, están en peor sutuación.

España vive un debate sobre la necesidad de mejorar la eficiencia del mercado de trabajo, por medio de la flexibilización del mismo. Esta medida, que ha sido insistentemente pedida por la CEOE y respaldada, entre otros, por el Banco de España, la OCDE, el FMI o la CE, ha sido rechazada, sin embargo, por los sindicatos y por el Gobierno. El informe sobre la competitividad de nuestro país coloca la eficiencia del mercado laboral español en el puesto 97 del mundo.

Pero éste es un problema que España arrastra desde hace décadas. A ello se añade el problema de infraestructuras insuficientes, aunque en la étapa de Aznar se hicieron avances considerables que han contribuido a que Madrid sea hoy el puerto interior más importante del sur de Europa por haberse creado una plataforma logística ejemplar. Muchas otras medidas de infraestructura iniciadas hasta 2004 fueron paralizadas por el gobierno socialista y suponen un grave retroceso en lo que se refiere a la mejora de la competitividad y el atractivo para inversiones de España.

Pero las decisiones inadecuadas del gobierno socialista son una constante en la gestión del ejecutivo. En la venta de oro por el Banco de España se sigue una política contraria a la seguida por el Banco Central Europeo.

Tanto el Banco Central Europeo (BCE) como los bancos centrales de los países de la Eurozona, así como sus homólogos de Suecia y Suiza anunciaron el pasado 7 de agosto de 2009 un pacto para reducir un 20 por ciento sus ventas de oro durante los próximos cinco años, hasta un máximo de 2.000 toneladas.

En concreto, los firmantes del pacto se comprometieron a no superar el límite de venta de 400 toneladas de oro al año, lo que representa 100 toneladas anuales menos que en el anterior acuerdo de cinco años, que finaliza el próximo 26 de septiembre y al cual sustituirá el nuevo pacto desde el 27 de septiembre.

El nuevo acuerdo no incorpora nuevos participantes, aunque señala la posibilidad de "acomodar" a los topes anunciados al Fondo Monetario Internacional (FMI), puesto que la institución internacional anunció el pasado mes de julio su intención de vender hasta 403 toneladas de oro para aumentar sus recursos. Esta política es la contraria a la que siguió el Banco de España, que vendió gran parte de sus remesas de oro.

Tampoco se sabe nada de las reservas de pensiones de la Seguridad Social. El gobierno socialista había anunciado en vísperas de la crisis que iba a invertirlas en la bolsa. Quizás por eso ahora argumenta que una subida de los impuestos es inevitable para poder asegurar el pago de las pensiones.

Con todo esto, a cualquiera se le empeora el ánimo económico. Pero no hay que olvidar que la culpa de todo tiene ahora el cambio climático.

Wikio

1 comentario:

Benito García dijo...

Zapatero está abonado a una política económica (y a una política) totalmente "naif" (cobertura ideológica del más puro oportunismo), que pretende sacar dinero de los bancos porque para eso tienen dinero y que ve en los males de España y del mundo factores externos (malvados y exorcizables). Es la lectura cínica de "El Capital", el dinero hace por si sólo dinero y cualquier cosa que lo impida se debe a la avaricia de los capitalistas y la sed de guerra de la derecha. Sin duda que el dinero hace dinero, si se invierte productivamente, sin duda que hay factores externos, por eso surgen las regulaciones, y sin duda que los políticos terminan pensando en su propio interés, por eso aprovechan la poltrona del poder para garantizar su reelección.
Recomiendo a todo esto la "tertualia de economía" de la COPE, que desde que está Juan Iranzo y Mikel Buesa ha mejorado bastante.