sábado, 19 de diciembre de 2009

El Esperpento en Copenhague, el viento y el fracaso de las cumbres sobre el clima

 

No sé si la cumbre sólo fracasó porque asistiera a ella el gafe mayor del Reino, pero está claro que los que manejan el destino del planeta nunca han tenido una conciencia ecologista muy desarrollada. Sólo hay que ver qué tipo de gente participa en tales cumbres para hacerse una idea de lo vendidos que estamos los ciudadanos y el planeta entero al depender de lo que decida esta gente que tan poca confianza inspira y tan poca representatividad democrática tiene.

Quizás uno de los más patéticos representantes europeos ha sido Zapatero, que terminó su intervención con una más de las perlas que estamos acostumbrados a escuchar: "La Tierra sólo pertenece al viento" Entonces ¿quiénes son estos políticos para reunirse en cumbres y decidir qué hacer con la Tierra? ¿Acaso la Tierra no es de todos? Y si es todos ¿con qué derecho los políticos de cada país deciden en nombre de todos cuando no se pregunta a todos qué hacer?

Para el presidente del ejecutivo español se trataba de una cumbre histórica. Pero de histórico no ha tenido nada este encuentro, cuyo resultado era el esperado. Hasta ahora, ninguna de las cumbres siguientes a Kioto ha tenido algún resultado real, especialmente porque sobre todo los grandes países contaminadores como China, EE.UU. o la India no suelen estar por la labor de tomar medidas drásticas para mejorar la situación climática del planeta. Lo que prevalece son los intereses económicos, y con el cuento de tener que salvar la economía y los puestos de trabajo se sigue contaminando mientras no parece probable una catástrofe insalvable. La mejor muestra de esta idea equivocada sobre el equilibrio climático es el trapicheo que se traen entre manos desde hace décadas con las cuotas de emisiones. En lugar de estar contentos con que algunos países no alcanzan siquiera los límites marcados, estos márgenes se negocian en una especie de bolsa del clima vendiéndolos a los países que más contaminan. Ese no es el camino para salvar el clima del mundo.

Zapatero, por su parte, siempre ve el lado colorido de la vida. En su intervención ante el plenario de la cumbre, Zapatero aseguró que la presencia de casi 120 líderes mundiales en esta reunión significa que "en el fondo todos deseamos un acuerdo suficiente" para luchar contra el cambio climático, y con su habitual manera de enfatizar las palabras importantes añadió que hay que llegar a un acuerdo "aquí y ahora" y subrayó que "si fracasamos en Copenhague, todos perderemos".

Sobre China y Estados Unidos, el presidente del Gobierno recordó que la Unión Europea ya ha contraído un "serio" compromiso para reducir hasta un 30% las emisiones en 2020 y conceder a los países más necesitados ayuda financiera, cuya aportación española será de 375 millones de euros durante los próximos tres años.

Esto de los compromisos serios suena muy hueco. Lo único que sale de ellos es que los europeos tenemos que pagar cada vez más para que nuestros gobiernos tiren el dinero a los pozos sin fondo de los países emergentes que ganan sustanciosos beneficios con hundir nuestra propia industria, que traslada sus centros de producción a dichos países, entre otras porque los niveles de protección medioambiental aquí son muy elevados y allí pueden seguir contaminando. Se sigue estropeando el clima y el medio ambiente en general para que ellos ganen más y nosotros paguemos más con tal de subvencionar a países corruptos e irresponsables para que modernicen sus sistemas productivos tan atrasados en materia medioambiental. Compramos productos a veces muy tóxicos creando empleo allí y destruyendo empleo aquí.

Otras apreciaciones de nuestro gran líder han sido la necesidad de lograr un acuerdo justo y que defendiera una reducción "contundente" de las emisiones (cómo le gusta a Zapatero usar esas palabras tan apropiadas para ser enfatizadas) y un cambio decidido en las fuentes de energía, que, según reconoció, supondrá un "gran esfuerzo" para muchos países (sobre todo para los europeos, ya que los otros sólo se esfuerzan cuando se trata de llenarse los bolsillos), pero también "un camino de desarrollo y de avance colectivo". "Una nueva era energética ha de nacer", basada en el ahorro y la eficiencia energética, la apuesta por las energías renovables, un gran esfuerzo tecnológico y la democratización de la capacidad de producir energía, "que será un factor decisivo de reequilibrio de la riqueza mundial". ¡Toma castaña! ¡Democratización de la capacidad de producir energía! Muchas veces me pregunto si Zapatero sabe realmente lo que está diciendo. ¿Desde cuando se decide democráticamente sobre la producción de energía?


Otra frasecita que se la trae ha sido esta: "Tenemos que lograr unir el mundo para salvar la Tierra, nuestra Tierra, en la que viven pobres, demasiados pobres, y ricos, demasiado ricos". Valiente apreciación. Sobre todo llama la atención la diferencia entre "demasiados pobres" y "demasiado ricos". Pero olvida el señor Zapatero que los que deciden sobre energías renovables no son los pueblos sino los que controlan el mundo, como el CFR, el Club Bilderberg, la Trilateral, entre otros, y que, por ejemplo, el fracaso continuado de la investigación de la fusión nuclear se debe precisamente a eso, pues en el caso de desarrollar el sistema, todos los países se harían independientes en materia energética, lo que supondría una producción baratísima de energía sin límites imaginables. Pero me parece que no se ha hablado de la fusión nuclear.

Para el primer ministro español esta cumbre "no debe ser un debate entre pobres y ricos, entre capitalismo de Estado y capitalismo privado, entre países con grandes reservas de petróleo o carbón y los que no tenemos". "Es una cumbre para optar entre la confianza en la ciencia, la tecnología, la innovación y la capacidad de superación del ser humano o la desconfianza y el inmovilismo, que nada cambian, entre la visión a largo plazo, que siempre es la que prevalece, o la atadura estéril". ¿Cómo que debate entre pobres y ricos? ¿Acaso invitaron a pobres a la cumbre? Ah, vale, se refería a países pobres. Lo que ocurre es que los países pobres no los gobiernan los pobres, sino los corruptos que se hacen ricos a costa de los países ricos.

Otro que no tiene ninguna pinta de tener una conciencia medioambiental es el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien afirmó que "un fracaso en las negociaciones será una catástrofe para todos". "Los científicos nos han dicho que somos la última generación que puede hacer esto. No podemos fallar", afirmó Sarkozy, en alusión a las dificultades que la cumbre está atravesando para alcanzar un acuerdo internacional de reducción de emisiones contaminantes. Pues me parece que la mayoría de los asistentes no lo ven así. La cumbre ha sido, como todas las anteriores, un fracaso. Y también dejó claro lo que ya comenté más arriba: "Francia y la Unión Europea (UE) están listas para negociar y asumir su responsabilidad histórica con el cambio climático", pero instó a EE.UU. y a China a "ir más allá y proponer objetivos de reducción más ambiciosos". Pues vale. ¿Y qué consecuencias tiene este llamamiento? ¡Ninguna!

China sólo quiere hacerse con la producción industrial de todo el mundo, con lo que dominará la marcha económica de los países antes llamados industrializados y ricos. Que Europa y Norteamérica pierdan su capacidad productiva supone entregarse totalmente a países totalitarios como China (sospechosa de ser un campo de ensayo del Club Bilderberg para encontrar la fórmula para dominar el mundo) o tan caóticos como la India, a la vez de reducir a la sociedad occidental a una sociedad del ocio y de los servicios que depende totalmente del suministro de productos desde los países asiáticos, no puede ser un objetivo aceptable.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, centró su intervención en defender el Protocolo de Kioto y reclamar ayuda financiera para los países en desarrollo. Claro, hombre, tu país es cada vez más rico y destruye cada vez más selva amazónica, uno de los pulmones del mundo, y encima quieres, se te ve el plumero comunista, que lo paguemos los europeos y norteamericanos.

Está bien que defienda el Protocolo de Kioto, que establece recortes de emisiones de CO2 vinculantes para 37 países "ricos" (sumidos en una crisis económica sin precedentes), pero no a costa de los ciudadanos europeos y norteamericanos, que para colmo no pueden decidir ni sobre emplazamientos productivos ni sobre medidas medioambientales por estar gobernados por oligarquías que no quieren saber nada de democracia.

Lógicamente, como buen socialista que es, Lula dijo que los mecanismos de mercado pueden ser "útiles", pero no serán ni suficientemente predecibles ni tendrán la magnitud necesarias, advirtió, para responder a las consecuencias del cambio climático, de ahí la importancia de la ayuda tecnológica y financiera, aunque Lula no detalló cifras. "La lucha contra el cambio climático no puede basarse en la pobreza perpetua", afirmó. ¿Brasil pobre? En los últimos años se ha convertido en el motor industrial del cono sur importando mano de obra de países vecinos. ¿Cuál es la aportación de Brasil a las medidas contra el cambio climático? ¿Talar la selva de forma incontrolada?

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, culpó, por su parte, a las potencias occidentales de haber causado el cambio climático mediante el "materialismo insaciable" del modelo capitalista. En el fondo tiene razón, pero aunque reconoce que el petróleo convertido en combustible es una de las causas principales de la contaminación atmosférica, no queda muy claro el destino de Irán en caso de acabarse el chollo del petróleo.

En resumen, ha sido una de esas cumbres que lo único que consiguen es malgastar inmensas cantidades de dinero de los contribuyentes para pagar los sueldos y viajes de todos los altos cargos de las administraciones públicas participantes, contaminar de forma exagerada el aire con tantos aviones de las delegaciones y mantener conversaciones de besugos sin resultados prácticos, porque todos vienen con ideas preconcebidas y bastante fijas, por lo que las negociaciones no llevan a nada. Los que más deberían trabajar por la causa del clima, como son Cuba, Nicaragua o Venezuela (¿no afirman los comunistas siempre  que lo que hacen lo hacen por el pueblo?), más trabas han puesto para establecer criterios vinculantes para todos. Se trata de echarse las culpas unos a otros, no de buscar soluciones para servir a los ciudadanos del mundo.

Finalmente, queda la duda sobre lo que es realmente el cambio climático. Evidentemente, el deshielo es mayor que la formación de nuevo hielo. Llevamos dos inviernos en Europa que las temperaturas bajan a niveles poco habituales. Las precipitaciones de lluvia disminuyen y algunas islas del Pacífico Sur parecen estar próximas a desaparecer bajo las aguas. Que en Groenlandia, Alaska y Siberia ahora algunas zonas pierden totalmente su capa de hielo es indicativo de que algo está pasando, y por otra parte, a pesar de todas las medidas medioambientales, por ejemplo en Madrid la campana de contaminación sobre la capital es cada vez más grande y densa. Lo del clima cambiante no es sino un pretexto para cobrarnos más por todo, para limitar cada vez más nuestras libertades individuales y para hacer negocio.

Una cosa está clara: Por mucho que se retuerzan los políticos para no llegar a acuerdos con el objetivo de tomar medidas drásticas, la naturaleza tiene su propio funcionamiento. Si la catástrofe llega, de nada servirán las compensaciones económicas ni la acumulación de centros productivos en países emergentes. Lo que tiene que imponerse es el sentido común y el sentido de la responsabilidad. Es necesario otro estilo de gobernar y de hacer política.

2 comentarios:

Natalia Pastor dijo...

Magnífico post,Atreides.
Lo de la cumbre se sabía que sería un fracaso, porque a estas alturas(como decía el otro día un artículo en el NYT) muchos líderes mundiales,-empezando por Obama-, no se creen lo del cambio climático y simplemente guardan las apariencias ante esa izquierda radical y los "calentólogos" profesionales.

Respecto a Zapatero,yo creo que está a un paso de Forrest Gump, y cualquier día cierra una cumbre diciendo que "la vida es como una caja de bombones...".
Hace tiempo que asumí que este individuo tiene algún tipo de desequilibrio mental.

Melvin dijo...

Tienes un premio en mi blog , el Premio Libertad 2009, que me ha llegado desde EL REPUBLICANO DIGITAL, dedicado a aquellos blogs comprometidos con la defensa de la libertad.

Un saludo y feliz Navidad.