lunes, 1 de marzo de 2010

El gran fracaso de las "consultas populares" independentistas en Cataluña

Esa es la realidad: Sólo a una minoría le interesa la independencia de Cataluña. A esta conclusión se llega al ver los resultados de la segunda oleada de "consultas populares" ilegales celebradas en 80 municipios catalanes en el día de ayer, 28 de febrero de 2010.

Con una participación del 21,55%, afirmar que el sí a la independencia ganó con un aplastante 92,3% es poco serio, pues para estas consultas sólo se ha logrado movilizar a los que realmente apoyan a los movimientos independentistas. Por añadidura, estas consultas ilegales sólo se suelen organizar en poblaciones en las que los independentistas tienen más seguidores, ya que los demás ciudadanos catalanes no acuden por no estar de acuerdo con la propuesta.

Los votos afirmativos han llegado al 92,33% (más de 56.000 votos), frente al 4,98% (3.008 votos) del No, el 2,78% de votos en blanco (1.714 votos), y el 0,3% de votos nulos (190 votos). Sin embargo, la participación en estas consultas ha descendido más de un 6% (6,55%) con respecto a las celebradas el pasado 13 de diciembre, lo que demuestra un creciente cansancio de la población con las propuestas poco serias que salen del bando independentista en los últimos meses.

A esta segunda gran jornada de consultas estaban llamadas a las urnas 290.027 personas, y votaron más de 62.369, lo que representa una participación del 21,55%, unos seis puntos menos respecto a la jornada del 13 de diciembre. La participación se situó en el 21%, lo que representa más de 60.000 votos y 6,5 puntos menos que en las consultas del 13 de diciembre, cuando votó el 27,5%, según datos provisionales de la organización.

El porcentaje global de participación sería superior al 21 por ciento si no se contara con los resultados de la ciudad con más habitantes que estaba convocada en esta segunda oleada de consultas no vinculantes, que es El Vendrell (Tarragona), donde la afluencia de votantes ha sido escasa (8,8%) y ha reducido la media. Es decir, cuanta más población tiene una ciudad, menor es la participación-

En Molins de Rei, la segunda mayor ciudad, la participación llegó al 20%. La localidad en la que hubo más participación fue La Nou de Berguedà (Barcelona), donde votó el 56% de los ciudadanos con derecho a voto ----empadronados mayores de 16 años, incluidos extranjeros--. Algunas poblaciones donde se superó el 40% de la participación fueron Rupit (44,16%), Boadella (43,26%), Vilaplana (43,4%), Carme (42%) y Xerta (40,5%), el único pueblo de las Terres de l'Ebre que convocó consulta.

En Caldes de Montbui --centro de datos de resultados de la jornada de hoy-- se contabilizaron 2.613 votos, lo que implica un 19,13% de participación. Por comarcas, la Garrotxa fue la que contabilizó más votos (33,78%), seguida del Solsonès (30,54%) y el Bages (21,38%).

Rupit i Pruit, récord de votantes
La localidad en la que hubo más participación fue Rupit i Pruit, en la comarca de Osona, donde votó el 71,73% de los ciudadanos con derecho a voto, superando así los récords de participación de todas las jornadas de consultas realizadas hasta ahora.

En Molins de Rei, la segunda mayor ciudad, la participación fue del 21,14%. Algunas poblaciones donde se superó el 40% de la participación fueron Boadella (49,52%), Vilaplana (45,13%), Carme (48%) y Xerta (44,6%), el único pueblo de las Terres de l'Ebre que había convocado consulta. En Caldes de Montbui --centro de datos de la jornada-- se contabilizaron 2.611 votos, lo que supone un 19,09% de participación. Lo que sería interesante es saber cuántos habitantes tienen estas poblaciones.

En cuanto al aumento de los votos en contra de la independencia --que han pasado del 3,22% el 13 de diciembre al 4,88% en la jornada de hoy--, Bertran aseguró que es una "dinámica positiva" que indica que la consulta se consolida como un proyecto que pretende tener en cuenta la opinión de toda la ciudadanía. ¿Qué dirían si fuera al revés? Lo que no quieren admitir es el fracaso total de las consultas.

Es hora de que los grupos independentistas reconozcan su fracaso y la imposibilidad de lograr jamás la independencia, por mucho que se empeñen en imponer una sola lengua en cataluña y perseguir a los que no sean catalanohablantes. Este circo debería acabar. Para ello sería importante que los catalanes que no quieren seguir el juego a los independentistas castiguen a estos partidos en las próximas elecciones autonómicas reforzando a fuerzas no nacionalistas con propuestas serias para que Cataluña pueda progresar en libertad para volver a ser una de las comunidades autónomas más prosperas de España.



1 comentario:

Monmar dijo...

Son una minoría pero ruido y daño causan mucho.
Saludos