viernes, 7 de mayo de 2010

En el Reino Unido los liberales marcarán una nueva época


Por fin se han celebrado elecciones generales en el Reino Unido, un país donde los períodos legislativos parecen eternos. Los resultados tampoco han sido una sorpresa, se ajustan más o menos a las prediucciones de las encuestas publicadas en los días anteriores a los comicios. Sin embargo, el candidato de los liberaldemócratas (Lib Dem), Nick Clegg, se ha quedado decepcionado con los resultados obtenidos por su partido, que a pesar de tener casi el 23% de los votos sólo ha obtenido 51 escaños (a falta de los resultados finales y frente a los 248 escaños de los Laboristas, que alcanzaron un 29% de los votos) quedándose muy por debajo de las predicciones y muy lejos de ser la segunda fuerza política del país. Pero el sistema mayoritario británico tampoco favorece a los partidos pequeños, ya que por muchos votos que obtengan en el conjunto del país, los escaños van al partido más votado, y éste es el punto crítico, ya que los votantes optan antes por el partido con más posibilidades de ganar que por una alternativa válida, pero débil, y así también lo han manifestado Nick Clegg, que entiende que muchos simpatizantes de los Lib Dem hayan optado por los Tories de Cameron.


Pero por otra parte también hay una esperanza de cambio verdadero. Cameron no tiene la mayoría absoluta, de modo que para formar gobierno necesitará del apoyo de los liberales, y Clegg ya ha anunciado su intención de negociar una posible coalición con los conservadores con la condición de reformar el sistema electoral tan injusto para los partidos minoritarios y que no refleja la voluntad verdadera de los británicos de los que muchos se quedan prácticamente sin representación en el parlamento por no corresponderse el reparto de escaños con las proporciones de los votos. Por mucha estabilidad que este sistema pueda dar a un gobierno, no es democrático. Los votantes en el Reino Unido ahora ya han roto definitivamente con este sistema un tanto arcáico y se han atrevido más que nunca a votar a partidos con escasas posibilidades de tener la mayoría en la Casa de los Comunes.

Otro aspecto interesante es que ahora podría haber un gobierno de coalición que marcará diferencias con la política de estancamiento de los últimos trece años. En el caso de que Clegg llegara a formar parte del gobierno con los Tories, posiblemente cambiarán muchas cosas. La combinación será interesante e innovadora. Además, Clegg no es un británico puro, y este hecho supondrá también un cambio de mentalidad en una sociedad que está anclada en un sistema clasista chauvinista poco acorde con la estructura actual de la sociedad británica.

Algo parece estar cambiando en Europa, más por la presión de la realidad que por ideas, pero a la vista del desastre económico que vivenlos  países europeos gobernados por socialistas la opción lógica es confiar el gobierno a fuerzas políticas conservadoras y liberales, más eficaces y responsables en el manejo de los fondos públicos que los partidos de la izquierda, que no sólo gestionan mal y son predominantemente corruptos, sino que despilfarran dinero que no tienen en proyectos de poco futuro y nada idóneos para crear empleo y riqueza.

Los próximos días serán muy interesantes, también a la vista de las elecciones regionales en Alemania en el estado federado de Renancia del Norte Westfalia y las medidas de apoyo a Grecia que no dejan indiferentes a los alemanes que ven con reticencias la generosidad de la canciller Merkel de soltar decenas de miles de millones cuando en el propio país escasean los fondos para actuaciones muy urgentes como reparación de calzadas, pensiones y educación.
 

2 comentarios:

Fray_Fanatic dijo...

Bien está que se den pasos para que las democracias europeas, además de asegurar las libertades, sean representativas.

Pero no seamos sectarios en lo referente a "las izquierdas gestionan mal y roban". El problema del latrocinio y la mala gestión es consustancial a cualquier extensión excesiva del Estado. Y en Europa los Estados son, simplemente, demasiado grandes.

David Alonso dijo...

Como lleguen a un acuerdo de gobierno, se convocarán otras elecciones y serán los lib-dem quienes pagaran electoralmente el cabreo.