jueves, 30 de diciembre de 2010

Espumoso Cantares de La Mancha, a la altura de los mejores cavas catalanes

En estas fechas aumenta tradicionalmente el consumo de vinos espumosos, cavas y champán. La denominación depende, en realidad, de la región en la que se produce, siendo el método tradicional casi siempre él método champañés, es decir, el método desarrollado en la región francesa de Champagne, que garantiza máxima calidad del vino espumoso.

Desde hace años ha aumentado el interés por la producción de vinos espumosos en todas las regiones vinícolas españolas, especialmente a raíz de que aumentara la demanda de estos vinos más festivos por el rechazo que produce el nacionalismo catalán hacia el cava catalán, pero también porque todas las grandes bodegas han progresado mucho en materia de enología y algunas han dado el paso de producir igualmente vinos espumosos, de los que la mayoría recibe la denominación de cava, incluso en Valencia y Extremadura, mientras que otros como los manchegos se llamen simplemente vinos espumosos. Pero el nombre no implica en absoluto una diferencia de calidad, siempre que el método aplicado sea el champagnoise.

El mejor vino espumoso español con diferencia es, en mi opinión, el espumoso Cantares, producido por Vinícola de Castilla, S.A., una bodega fundada en 1976, ubicada en Manzanares, “encrucijada de caminos”, cruce entre las autovías de Andalucía y la de Extremadura- Valencia, en pleno corazón de La Mancha. 

En la comarca de Manzanares existe desde tiempos inmemoriales tradición en el cultivo de la vid, antes que en otros lugares de la Península Ibérica, como consecuencia de suelos calizos, clima continental y veranos soleados que constituyen ingredientes favorables para la buena madurez y extrema calidad de la uva, requisito imprescindible para la elaboración de vinos magníficos. La ciudad de Manzanares nació en torno a un castillo, de aquí la génesis de la marca.

Vinícola de Castilla, S.A. fue la primera bodega en La Mancha en la elaboración de vinos jóvenes y afrutados, la primera en los procesos de crianza y envejecimiento, en la elaboración de espumosos método champañés, vinos de licor y postre...

La bodega dispone de unas instalaciones magníficas, amplias, estéticas, modernas y completísimas técnicamente. La calidad del vino no es solo una cuestión de voluntad, también de posibilidad, esto es, de disponer de dotación técnica y recursos para una elaboración esmeradísima.

Nada en todo el proceso de elaboración se deja al azar, desde la selección de la uva, grado de maduración, fermentación, estabilización en cámaras de frío, crianza en naves subterráneas en roble francés de Limousin y americano como en botella.

El objetivo final y único es la obtención de vinos de muchísima calidad, muy valorados por su clientela y en todas las guías o prescriptores, que han recibido en concursos nacionales e internaciones mas de 700 premios.

Variedades:
Tempranillo, Airén, Macabeo, Cabernet, Merlot, Syrah, Garnacha, Moscatel, Verdejo, Chardonnay, Petit Verdot.

Marcas Comerciales:

- Señorío de Guadianeja
- Castillo de Manzanares
- Selección Vinícola
- Espumoso Cantares
- La Llanura
- Castillo de Alhambra
- Finca Vieja
- Viña del Castillo
- Mosto Balada
- Olimpo
- SG

El espumoso Cantares se encontraba antes con facilidad en los supermercados Caprabo en la Comunidad de Madrid (que parece lo han eliminado de su oferta), y según dicen también en algunos centros de Carrefour, aunque no he podido encontrarlos allí, al menos en Madrid. Su precio no le hace honor a la elevada calidad, pero es muy económico (entre 3,50 y 5,50 euros la botella). Comparativamente me parece mucho mejor que Moët & Chandon, que vive de su marca, pero que algunos toleran mucho menos. El precio no implica necesariamente una mayor calidad. La limpieza de Cantares evita eventuales efectos de resaca como puede ocurrir en otros espumosos con mayor graduación de azúcar, ya que es sobre todo un espumoso muy seco.




1 comentario:

Francisco dijo...

Creo que he descubierto uno de los mejores cavas que he bebido. Felicidades a la empresa que lo produce.
Cantares no tiene nada que envidiar a los tradicionales cavas españoles e incluso a espumosos franceses