miércoles, 29 de diciembre de 2010

Todo sigue igual: El déficit de EE.UU. pone en peligro la supervivencia del Euro

Según informa la revista mensual alemana de cultura política CICERO, la estabilidad del Euro, que parecía salvada por ahora, se ve amenazada por la debilidad de la economía estadounidense y que podría dañar a largo plazo las economías nacionales europeas. EE.UU. tiene que seguir reduciendo gastos si el país quiere seguir liderando la política mundial. Y por esa razón Obama ha creado una comisión para que elabore un severo plan de ahorro. 

Luego están las contradicciones bursátiles. Mientras que el Euro está débil, la bolsa vive en una segunda dimensión registrando subidas de las cotizaciones. Del mismo modo, la economía real alemana alcanza nuevas cotas de crecimiento.

Pero las apariencias engañan. El siglo dominado por EE.UU. llega a su fin, porque los problemas internos aumentan al llegar la tasa de desempleo real al 17% sin que la situación tenga visos de mejorar.

Si tenemos en cuenta que el 40% del comercio mundial se desarrolla entre Europa y EE.UU., la interdependencia entre ambos espacios económicos es evidente. Sufrimos los mismos problemas y necesitamos aplicar las mismas soluciones.

El principal problema es lo que constituye una contradicción en sí misma. El gobierno estadounidense está dominado por el Council for Foreign Relations (CFR), el Club Biklderberg y la Trilateral, a parte de las demás organizaciones pertenecientes a este conglomerado de hombres grises que manejan los tiempos en el mundo occidental. Siendo dicha organización básicamente de origen estadounidense (los hombres fuertes se llaman Rockefeller, Kissinger, etc.), uno de sus objetivos principales es la creación de miseria para tener más poder y esclavizar más a la humanidad. Para la consecución de dicho objetivo se ha trabajado de forma constante en la desindustrialización de los países industrializados trasladando la producción a terceros países y continentes, con el incentivo de menores costes y mayores ganancias para las empresas. Pero la contrapartida es la pérdida de tejido industrial y, por tanto, de una inmensa cantidad de puestos de trabajo para la gran masa de ciudadanos que no podrán encontrar nuevos empleos en los sectores de los servicios por no tener la cualificación necesaria y simplemente porque no hace tanta falta mano de obra nueva en dichos sectores.

A la vista está la situación en España: Toda la industria textil, la de zapatos y la de otros muchos ramos ha ido deslocalizando la producción, quedando en España sólo las redes comerciales de venta y distribución. El principal sector que empleaba mucha mano de obra era la construcción, ya que las casas no se pueden fabricar fuera del país, pero incluso los que se dedican a instalaciones en las obras usan materiale sfabricados fuera. Con el auge de la construcción llegaron los inmigrantes, y ahora tenemos el problema de que ni se construye ni hacen falta los inmigrantes que no se pueden o no se quieren devolver a sus países de origen.

Los países que se salvan son los que aún mantienen un tejido industrial importante, pero en el fondo se encuentran con los mismos problemas de deslocalización en los mismos sectores que España, un país que al fin y al cabo nunca ha contado con una industria pesada relevante, sino sólo con industrias perfectamente sustituibles y que se asentaron en parte en España como consecuencia del proteccionismo franquista.

El problema de EE.UU. es que la desindustrialización del país lo ha convertido en importador de sus propios productos, ideados en EE.UU., pero ahora incluso desarrollados en Asia. Para mantener su hegemonía mundial se tiene que endeudar masivamente, porque protege sus rutas comerciales y los países aliados. La economía nacional ya no genera los impuestos suficientes para financiar la política exterior y las guerras y tropas estacionadas en todo el mundo. Estos costes de hasta ahora 3 billones de dólares en su mitad han sido financiados con créditos del exterior.

Lo más curioso es que el 20% de las deudas públicas de EE.UU. están financiadas con créditos de China, cuando por otra parte China es el principal enemigo en la región del Pacífico. EE.UU. mantiene mil bases militares en 120 países, y sin los créditos exteriores no podría mantenerlas.

Con Clinton el déficit de EE.UU. aún suponía un 33% del PIB, ahora es ya el 62%. El año pasado el déficit presupuestario fue de 1,3 billones de dólares, el segundo mayor desde 1792. Él del ejercicio anterior fue aún mayor. Las reducciones de los impuestos aplicadas por los dos períodos de gobierno republicano supusieron una pérdida de ingressos de 2 billones de dólares hasta 2013, y queda excluído que en 2012 se vayan a subir los impuestos. El único remedio que le queda al estado ameriacno es imprimir más billetes, lo que conlleva un incremento de la inflación.

La única posibilidad de evitar que en una década se llegue a un déficit presupuestario de casi el 100% es reducir drásticamente los gastos, porque si sigue aumentando, aumentarán también los tipos de interés para los bonos del estado, con la consecuencia de que sería casi imposible financiar nuevas inversiones en el país, y eso llevaría a un decrecimiento de la economía. De esta situación se derivaría la imposibilidad de mantener los compromisos de política exterior.

Un punto que no se ha tocado hasta ahora es el sistema bancario estadounidense. Los grandes bancos ya casi no dan créditos a las empresas. Los créditos a empresas sólo suponen el 15% del volumen total de ventas de los bancos. Sin embargo, se sigue dedicando recursos a los Hedgefunds, que juegan a las apuestas sobre qué países van a ir a la quiebra próximamente, y así las ganancias de Wall Street alcanzan este año la barrera de los 50.000 millones de dólares. Por ejemplo, Goldman-Sachs pagó el año pasado bonificaciones popr importe de 16.200 millones de dólares, y este año se espera que sean aún mayores. ¿Cómo se explica?

En EE.UU. son los bancos que dominan el mercado bancario. El sistema, controlado por la Reserva Federal, es propiedad de los bancos. Si los gobiernos del G-20 no deciden por fin tomar medidas para regular el sistema bancario ameriacno, el futuro del Euro podría decidirse por los hechos consumados. Y tal como van las economías europeas, la salida del Euro de varios países en quiebra técnica supondría el fin de la moneda única, por mucho que ahora se una a ella Estonia. Al final el lema será sobrevivir a toda costa. 

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Solo puedo hacer un comentario. Este post es un cumulo de tonterias y necedades refritas de obviedades faciles de encontrar en los comics. Ridiculo y ademas que se lo crean aun mas ridiculo. Bueno haber entrado para no repetir nunca mas

Miguel dijo...

Será que una revista prestigiosa como Cicero sólo dice tonterías y necedades... lo que es un hecho es que EE.UU. está arruinado y que esto tendrá consecuencias, tanto para EE.UU. como para el Euro.

Es un punto de vista que apunta los problemas principales, nadie escribe siempre al gusto de todos.

John dijo...

Curioso que un país como EE.UU. no controle a su sistema bancario, pero es cierto, lo controlan los grandes bancos. Quizás sea esa una de las razones principales de los problemas económicos en USA.

Atreides dijo...

Anónimo, es fácil descalificar sin dar argumentos, sobre todo como anónimo. En cualquier caso, como dice Miguel, no me he inventado lo que he expuesto aquí. Cada uno opina como quiera, no como quieran otros.

Takis dijo...

Han sido los grandes bancos americanos que ayudaron a Grecia a fingir que iba mejor de lo que decía al BCE. Por algo lo habrán hecho. Y si pensamos que los grandes bancos ameriacnos son los que controlan la Fed, miedo me da.