martes, 20 de mayo de 2014

Elecciones Europeas 2014: Pluralidad democrática cero


Las alternativas políticas están bloqueadas. No hay medios de comunicación que estén abiertos a informar sobre todos los partidos que concurren a estas elecciones, ni siquiera los medios puramente digitales. Sólo blogs particulares se prestan a dar información más amplia, con listas completas de partidos y algunos con votaciones. Pero ni la televisión ni los grandes diarios dan espacio a otros partidos, donde predominan los dos grandes y tal vez los comunistas de IU.

Mucho se quejan, durante todo el año, de la necesidad de renovar la política, de romper con el bipartidismo, pero la realidad es que en época de campaña electoral se limitan todos a los que ya dominan la escena política.

España está a años luz de la pluralidad democrática que sí existe en mayor medida en otros países. Mientras aquí las televisiones apenas emiten debates sobre las elecciones europeas, en los países centroeuropeos como Francia o Alemania todas las cadenas públicas están rebosando de debates y análisis. Alemania cuenta, entre otras, con la cadena pública Phoenix, dedicada exclusivamente a información política e histórica, algo que se echa mucho de menos en España. Phoenix es una cadena conjunta de las dos cadenas públicas ARD y ZDF.

Pero a los grandes no les basta con este control absoluto e inmoral de los medios de comunicación. No paran de intentar infundir miedo a los votantes de que su posible voto a partidos minoritarios es un voto perdido y que debilitar a los dos grandes perjudicaría la posición de España en Europa.

De esta estrategia se desprende un miedo latente de que la hartura de muchos votantes con la política actual sí podría cambiar el panorama político, porque existen partidos como Ciudadanos Libres Unidos (Cilus) que no sólo tienen un discurso con fundamento y seriedad, sino que también cuentan con un candidato cabeza de lista muy preparado y conocedor del Parlamento Europeo.

Es precisamente eso lo que temen los partidos apoltronados y sin ideas: perder prebendas acumuladas durante más de tres décadas.

¿Recuerdan el año 1986? En aquella campaña de las elecciones generales el CDS luchaba sin cesar por cada voto. Rodríguez Sahagún y Adolfo Suárez tuvieron que hacer frente al bloqueo de los bancos, no tenían apenas dinero para la campaña, y les hizo la competencia aquel PRD con logo de detergente, montado por Miquel Roca de CiU y los liberales de Antonio Garrigues, con dinero de sobra. Las encuestas no daban ni un escaño al CDS, pero 20 al PRD. El resultado fue el contrario: El partido liderado por un nacionalista catalán fracasó y el CDS se hizo con los diputados. La inconsistencia no pudo con la consistencia.

Los milagros se dan a veces. A pesar de todo intento de impedir que se produzcan.


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